En un antiguo edificio de tres plantas ubicado en Lapa, Portugal, el arquitecto local António Fraga -de AF Arquitectos– ha potenciado la relación del departamento de planta baja con el patio por medio de una ampliación que integra el exterior al interior sin obstáculos. Ubicado en la Rua de São Félix, el departamento tiene un área de construcción de 72 m2 y un patio de 63 m2 que se encuentra en la parte trasera del edificio. El programa pretendía la ampliación de la casa al ala trasera, permitiendo aumentar el área de construcción respondiendo claramente a las intenciones programáticas del clientes.

En este sentido, el objetivo principal del proyecto era ajustar el programa funcional, combinado con el deseo de fortalecer la relación entre interior y exterior, no limitando la casa al cristal, sino al jardín. La premisa establecida para el desarrollo del proyecto supone, prioritariamente, la calidad espacial, explorando la funcionalidad inherente de cada espacio asumiendo un nuevo y más moderno lenguaje que permita una nueva forma de vivienda.

Se supone que el nuevo volumen ampliado es moderado en comparación con la construcción existente, en ese sentido se decidió utilizar una solución en la que los tramos se definen para permitir el énfasis en la transición y conexión entre el interior y el exterior.

De este modo, el área social, cocina, comedor y sala de estar se funden en un espacio ligeramente dividido por un muro-estantería que tamiza el paso de la luz y crea un segundo momento de transición en la relación con el exterior.