Las ”Casas Catalinas” del arquitecto argentino Agustín Lozada parecen ser el mejor catálogo de aplicación para los sistemas constructivos en concreto. Es que en esta serie de viviendas unifamiliares situadas en Rio Ceballos, Argentina, aparece con esplendor toda las posibilidades expresivas del cemento, a través de superficies texturadas que hacen de estas obras una experiencia visual y táctil para el habitante.

El programa de las viviendas es sencillo y responde a una necesidad de brindar hogar a familias jóvenes mediante el acceso a créditos sociales brindados por el estado. Las mismas poseen una superficie de 110.00 m2 y proponen un bajo valor constructivo, tomando como premisa la calidad espacial, un diseño austero y despojado de todo lo superfluo, minimizando así los detalles constructivos al máximo.

Al estar insertas en un barrio con una alta densidad habitacional, se tomo la decisión de clausurar las viviendas hacia el ámbito público y abrir la misma hacia el interior del lote. El interior se relaciona con el exterior mediante superficies vidriadas, galerías y pérgolas. Se opto por la utilización de elementos que generan medias sombras y permebilidad.

Se propuso utilizar materiales nobles y de bajo mantenimiento, pensando en la dinámica actual de la familia en desarrollo, y que a su vez cada elemento de la estructura quedara visible, evitando el doble costo de tener que ocultarlo. Las plateas de fundación, así como los tabiques y vigas de hormigón armado forman parte del lenguaje de cada una de las viviendas, así como también los muros portantes de Blocks cementicios que quedan vistos.

planta tipo casa 1 y casa 2