El análisis del crecimiento de nuestras ciudades muestra que son cada vez más grandes, lo que hace que el paisaje urbano no solo sea más complejo, sino que también tenga perspectivas más interesantes. Necesitamos aprovechar esta oportunidad para explorar un nuevo paisaje y enfatizar lugares interesantes en la ciudad. Como ciudadanos, nuestro entorno cotidiano consiste principalmente en edificaciones. Si no podemos escapar de este paisaje, hay que mirar las cosas con otros ojos. ”Monade Capsule”, el proyecto de graduación de la diseñadora francesa Alice Bleton es el resultado de este pensamiento.

El proyecto desarrollado al interior de la Design Academy Eindhoven, en Holanda, corresponde a una cápsula para azoteas que brinda a los ciudadanos la posibilidad de un retiro temporal de su congestionado entorno en horarios de oficina. La cápsula translúcida eleva a sus ocupantes por encima del ajetreo y el bullicio de la ciudad y al mismo tiempo los mantiene protegidos.

El proyecto está inspirado en espacios de vida mínimos diseñados para condiciones extremas, como cabañas de montaña, naves espaciales, submarinos y búnkeres. La cápsula es al mismo tiempo una casa comprimida y un espacio de trabajo. El diseño de las instalaciones para las necesidades humanas está determinado por las limitaciones del espacio compacto, la presencia o ausencia de gravedad y un equipo mínimo para la vida cotidiana.

Al extenderse por la ciudad, las cápsulas pueden crear una red de vistas únicas, una nueva forma de percibir y abrazar el entorno. Las cápsulas están diseñadas para trabajadores de oficina: les proporcionan un lugar para aislarse, tomar distancia de la oficina y volver a interactuar con el entorno.

La palabra ”monade” (monada) proviene de la metafísica y se redirige etimológicamente a ”unidad’. Es la unidad perfecta y también la unidad más pequeña o mínima. El filósofo griego Plotinus (204-270) usó este término para hablar sobre el punto de vista. Cada ”monada” ofrecería una perspectiva única sobre una ciudad; dado que hay un número infinito de puntos de vista, podría haber un número infinito de monadas.

La cápsula está hecha de fibra de vidrio. Este material se utiliza para construir botes, piezas de automóviles y piscinas. Es un material versátil gracias a su bajo peso, resistencia inherente y resistencia a la intemperie. La resina transparente utilizada, en combinación con la fibra de vidrio, permite que la luz del día entre y traiga una relajante luz atmosférica al interior de la cápsula. El proyecto se realizó en cooperación con una empresa de piscinas holandesa para producir las piezas.

Basado en un principio de módulos, la cápsula se fabricó con cuatro moldes de acero para crear 21 piezas. Este proceso industrial permite la multiplicación infinita de una forma. Esto permite que la cápsula se produzca en serie, pero también son posibles variaciones en las dimensiones. La inspiración de la producción industrial para la microarquitectura.

”Como diseñadora, me preocupa la construcción de puentes entre las personas y el espacio. Mi proceso creativo comienza con la comprensión de las interacciones futuras que habrán entre el ser humano y su entorno. Me interesa empujar para buscar y resaltar las oportunidades que pasan desapercibidas y dirigir estos entornos para mejorar la experiencia del usuario.” dice Alice Bleton.