En un enclave andorrano sin acceso rodado, con condiciones climatológicas extremas y reconocido como Patrimonio cultural mundial por la UNESCO, se encuentra el Refugi Guardat de L’illa, un refugio de montaña construido en los años 30 que ha sido renovado y ampliado por los estudios locales Arteks Arquitectura y Ginjaume Arquitectura i Paissatge

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El refugio situado en un entorno idílico de Escaldes-Engordany, a 2.488 metros de altura sobre el nivel del mar, presentó desafíos extraordinarios asociados a la logística del proceso constructivo limitado fuertemente por un contexto climático agresivo.

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”Las principales dificultades que nos encontramos a la hora de encararlo fueron la interacción con las preexistencias de un entorno protegido y sensible, condiciones climatológicas extremas que sólo permitían el trabajo durante el verano, un enclave sin acceso rodado y la autosuficiencia energética tanto a la hora de la puesta en obra como en el posterior funcionamiento del edificio.” dijeron los arquitectos.

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Pero los desafíos fueron transformados en los elementos característicos que dan forma al proyecto.

Se utilizó el edificio existente como zócalo estructural para minimizar el costo económico y la generación de residuos en un entorno ambientalmente sensible. Una estructura de pórticos de madera da a los espacios interiores un característico aspecto de edificio de montaña acogedor y aprovecha toda la altura. Esta estructura define una estructura de techo angulada que ayuda a descargar la fuerte carga de nieve acumulada en invierno y favorece la captación de energía de las placas solares y fotovoltaicas instaladas en la cubierta.

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El hecho de poder acceder al lugar únicamente a través de helicóptero, incidió en la decisión de utilizar materiales ligeros y prefabricados. Así, la mayoría de los elementos interiores son de madera prefabricados en taller y montados en obra. Como resultado el edificio pesa aproximadamente un tercio de una construcción convencional de las mismas características y su tiempo de ejecución total se redujo a seis meses.

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El refugio es 100% desconectado de cualquier red de abastecimiento y tiene una autosuficiencia energética de al menos 4 días. Para lograr esta característica se agrupó todo el programa con requerimiento climático en el nuevo volumen, sobre el zócalo original, cuya envolvente térmica está perfectamente aislada y acondicionada, dejando todo lo relativo a las instalaciones en la planta baja.

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La autosuficiencia es apoyada por placas solares y fotovoltaicas, un sistema autónomo de saneamiento que a través de filtros de coco permite devolver todas las aguas tratadas al medio natural y, por último, un eficiente sistema de ventilación controlada con recuperación de calor que evita el intercambio directo de aire con el exterior.

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planta baja (nivel de zócalo existente)

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planta alta (volumen nuevo)

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sección longitudinal

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+INFO

Refugi Guardat de L’illa
Arquitectura: Arteks Arquitectura + Ginjaume Arquitectura i Paissatge
Ubicación: Escaldes-Engordany, Andorra
Arquitectos: Lluís Ginjaume, Gerard Veciana, Andreu Canut, Elisabet Faura, Laura Doino y Júlia Sàlvia
Paisajista: Roser Ginjaume
Año: 2016
Fotografías: Pol Viladoms