En Turin, al norte de Italia, un grupo de artistas urbanos pertenecientes a la Fondazione per l’architettura han utilizado la técnica de la anamorfosis para intervenir una cancha de baloncesto y convertirla en una experiencia inmersiva donde los jugadores experimentan ilusiones ópticas que cambian en la medida que se mueven por la pista. Palabras como ”ritmo” y ”desarrollo” se hacen más claras cuando se encuentra la perspectiva perfecta dentro de un laberinto colorido de líneas y formas.

La intervención llamada ”Playground” fue realizada como parte de las actividades del festival de arquitectura y arte, Architettura in Città 2017, y uno de sus objetivos fue deformar la sensación de espacio de los jugadores, proporcionando un entorno dinámico para el juego y la participación. El verdadero uso de la perspectiva y la pintura anamórfica genera imágenes tridimensionales e ilusiones ópticas que se funden con la arquitectura circundante.

Como parte del proyecto, el colectivo pasó una semana realizando un taller con veinte estudiantes que iban de la escuela, enseñándoles cómo abordar nuevas perspectivas de pintura a través del arte anamórfico desarrollado con gran maestría por otros colectivos de Arte Urbano como Boa Mistura