Auspiciados por el Instituto Europeo de Otorrinolaringologia, un equipo de estudiantes de ingeniería de la Universidad de Amberes, en Bélgica, desarrollaron un brazo robótico impreso en 3d que tiene la capacidad de convertir el habla en lenguaje de señas. El bautizado proyecto Aslan apunta a combatir la escasez de intérpretes de lengua de señas en todo el mundo.

El proyecto comenzó en 2014 cuando los tres estudiantes de un Máster vieron que había una gran brecha de comunicación entre la audiencia y las comunidades sordas. Para cerrar esta brecha se utilizaron las tecnologías modernas que ofrecían soluciones a estos problemas como el uso de impresión 3d combinado con componentes de fácil acceso que hacen que el robot se barato de producir.

”Hablaba con amigos sobre la escasez de intérpretes de lengua de señas en Bélgica, especialmente en Flandes, para el lenguaje de signos flamenco. Queríamos hacer algo al respecto. También quería trabajar en robótica para mis maestros, así que combinamos estas dos motivaciones.” comentó Stijn Huys, uno de los estudiantes de la Universidad de Amberes.

Con 25 piezas impresas en 3d, el primer prototipo tardó 139 horas en imprimirse. Para montar completamente el robot, fueron necesarias las 25 piezas, 16 servomotores, 3 controladores de motores y un arduino. Después de 10 horas de construcción, el robot está listo para recibir información desde una red local para enviar mensajes que activan la mano, el codo, el dedo y las articulaciones. El objetivo del proyecto no es sustituir a los traductores humanos de lenguaje de señas, sino simplemente proporcionar apoyo cuando no están disponibles.

Una persona sorda que necesita comparecer ante un tribunal, una persona sorda que sigue una lección en un aula en alguna parte. Estas son todas las circunstancias en las que una persona sorda necesita un intérprete de lenguaje de señas, pero en el mundo estos profesionales son cada vez más escasos. Aquí es donde una opción de bajo costo como Aslan puede ofrecer una solución.