Se cree que las abejas y otros insectos polinizadores son responsables de mantener el 90% de todas las plantas silvestres en existencia. Se estima que los “servicios” de polinización proporcionados por las abejas tienen un valor económico global de 150.000 millones de euros. Desafortunadamente, el número de abejas está disminuyendo. De hecho, en Polonia, 222 de las 469 especies ya están al borde de la extinción. El potencial de las abejas representa un gran riesgo no solo para la economía sino también para la prosperidad humana.

Esta disminución dramática es el resultado de múltiples factores, incluido el uso extensivo de pesticidas, la rápida industrialización y el desarrollo urbano sin precedentes. Todo esto hace que las abejas tengan que volar mucho más lejos en busca de las plantas que necesitan. Las largas distancias las agotan. Como resultado, muchas de ellas carecen de la energía para sobrevivir, y terminan en el suelo, muriendo.

Para resolver el problema algunos expertos han propuesto colmenas y refugios urbanos para ayudar a las abejas consumidas por el cansancio, pero en general son soluciones muy costosas de implementar. Lo que las abejas pueden necesitar son lugares para abastecerse de combustible a lo largo del camino; en resumen, necesitan estaciones de servicio.

Para resolver estas ”paradas en el camino”, la artesana de papel Malgorzata Lasocka, propietaria de Manufaktura Papieru Czerpanego w Kobylce en Polonia, y cuatro ex creativos de la agencia de publicidad Saatchi & Saatchi, han creado Bee Saving Paper, un papel  hecho con una pulpa que contiene un tipo de glucosa rica en energía conocida como “fondant para abejas”. Se trata de una sustancia utilizada por los apicultores para alimentar a las abejas durante el invierno. El azúcar se disuelve en junto a la pulpa de papel, pero gracias a sus propiedades químicas el papel no se vuelve pegajoso y las abejas lo pueden extraer de él con facilidad. No necesita mucho para producir esta solución y solo unos gramos de esta sustancia puede alimentar a varios miles de abejas.

Lo que la abeja deja atrás una vez que ha consumido algo de energía extra y continúa su vuelo es una semilla de una de sus plantas favoritas: Lacy Phacelia. Esta crecerá y florecerá, y la próxima temporada más abejas se beneficiarán de esto cuando se detengan en sus largos viajes.

“Sabemos que nuestra innovación no resolverá el problema mundial de la disminución de la población de abejas en sí, pero esperamos que al menos haga que las personas se den cuenta de lo importantes que son para nosotros las abejas “, dijeron Tomasz Bujok y Anna Gadecka, creativos senior del proyecto.

El Bee Saving Paper ya pasó una exitosa prueba de campo, cuando se utilizó para crear la identidad visual, o como los creadores prefieren llamarla, identidad de abeja, para un apicultor que perdió más del 95% de sus colmenas. Ahora él está listo para la producción en masa y la colaboración con marcas más grandes.