Aunque aparentemente estas máscaras del diseñador holandés, Bertjan Pot, cuentan historias, su diseño comenzó, como todo lo que él hace, como un experimento material. Bertjan quería averiguar si al coser una cuerda podía hacer una gran alfombra plana. En lugar de planos, las muestras se volvieron curvilíneas. Cuando estaba a punto de renunciar a la alfombra, se le ocurrió la idea de dar forma a los paños de cuerda cosida, en máscaras dramáticas y coloridas capaces de dotar de una nueva personalidad a su usuario.

La mayoría de los experimentos de Bertjan Pot comienzan bastante impulsivamente por una cierta curiosidad sobre cómo funcionarían las cosas o cómo se vería algo. A partir de ahí, Pot enfrenta desafíos con los fabricantes para explorar posibilidades y ampliar un poco las fronteras. La recompensa por cada desafío es nueva.