Motivado por su admiración a los materiales de desecho derivados de los animales, en su etapa de estudiante, el diseñador holandés Billie van Katwijk investigó la cadena de productos del pelaje de visón holandés para proponer una línea de prendas femeninas que interrogan el estatus de belleza asociado al vello corporal humano.

”Investigué toda la cadena y me centré en el visón holandés. Las granjas de visones holandesas son muy higiénicas y deben cumplir estrictas normas nacionales. Los animales son bien tratados en mi opinión. También aprendí a ver la diferencia entre un pelaje de un animal maltratado y uno que tuvo una buena vida. Una vez que un animal ha sido maltratado o estresado, es inmediatamente visible en su pelaje. En este sentido, estoy a favor de los abrigos de piel cuando provienen de una cadena de buen trato. Un abrigo de piel de visón durará al menos 25 años, y sigue siendo hermosa, está hecho a mano y, a menudo tiene un valor emocional. La piel sintética está hecha de plásticos, aceite y la fabrican, por ejemplo, niños en Bangladesh, para luego ser comercializadas en tiendas como H&M por 30 euros y después de un año se va a la basura.”

El proyecto de Billie llamado ”wear hair” (usar cabello) concluye en prendas y extensiones visibles del vello axilar y del vello púbico femenino confeccionadas con piel de visón como una manera de enfrentar tanto los prejuicios sobre el uso de la piel natural, como aquellos asociados a la exhibición del vello corporal.

”Me he dado cuenta de que hay muchos enemigos de las pieles. Principalmente porque las personas pueden identificarse fácilmente con un animal. Esta identificación es la que quería usar en mi diseño.  Vi una similitud con el vello corporal humano. Algunas partes son muy valoradas, y otras partes no se valoran en absoluto. Tenemos, por ejemplo, toda una gama de productos de belleza para el cabello en la cabeza y, por ejemplo, el vello femenino de las axilas a menudo se ve como sucio y no higiénico.” agrega Billie van Katwijk.