Billie van Katwijk es un joven diseñador holandés recién graduado de la Design Academy Eindhoven que disfruta de la naturaleza viva y muerta, con todas su pureza e imperfecciones.  Prueba de lo anterior es ”Ventri” (estómago en latín), una serie de bolsos hechos a partir de los cuatro sub-estómagos de la vaca que revelan cómo los remanentes del matadero pueden convertirse en un producto de lujo poco convencional.

Cada uno de los cuatro estómagos de la vaca tiene diferentes propiedades, moldeadas por su función. Algunos son como paisajes sinuosos, otros son casi reptiles. En un proceso de curtido intensivo en mano de obra, van Katwijk pudo transformar su estética cruda y natural en una gama única de pieles con su propio aspecto y tacto.

Van Katwijk comenzó su proyecto Ventri después de descubrir que los estómagos de las vacas se consideran un material de desecho, por lo que generalmente se tiran a la basura. Su objetivo era crear una alternativa más sostenible al cuero.

”En la industria de la carne, los estómagos de las vacas son un producto de desecho; no apto para nada más que comida para perros. Para mí, las ricas texturas orgánicas hacen de estas entrañas animales un material fascinante.” dice Billie van Katwijk.