El estudio brasileño Bloco Arquitetos ha instalado la ”Casa Vila Rica” a las afueras de Brasília -en Brasil- como dos pabellones de hormigón revestidos en ladrillo unidos por un sendero al aire libre.

Bloco Arquitetos instaló la casa a 40 kilómetros del centro de la capital brasileña en una suave pendiente con vistas a un valle lleno de vegetación nativa. Su diseño responde al clima local, que incluye una estación seca y un período de lluvias que tradicionalmente dura de cuatro a cinco meses.

Para evitar las inundaciones durante esta temporada de lluvias, los arquitectos separaron la casa del  nivel de suelo natural sobre una plataforma de hormigón. La casa se divide en dos alas perpendiculares, que se elevan a diferentes alturas para acomodar el nivel cambiante del terreno. Una de las alas está ocupada por el estar, la cocina y el comedor, mientras que la otra acoge las habitaciones.

Gradas y pasarelas que unen a las dos alas se colocan en el exterior para que los residentes puedan aprovechar al máximo el clima cálido, mientras el refugio es proporcionado por los aleros de las cubiertas planas de hormigón.

Los arquitectos dejaron los materiales expuestos para reflejar las técnicas de construcción local, y para ahorrar tiempo en acabados adicionales. “Hemos decidido utilizar la expresión de los materiales en su estado crudo, asumiendo las imperfecciones de la mano de obra local y sus limitaciones.

La idea era reducir al mínimo la mano de obra extensa que se utiliza normalmente para las terminaciones tales como yeso o pintura y al mismo tiempo tener materiales que envejecerán bien, sin necesidad de una mantención constante.” explicaron los arquitectos.

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