Nierika es el nombre de la nueva la nueva intervención del colectivo Boa Mistura en Guadalajara, México. Casi 5000 metros cuadrados repartidos entre tres edificios, dos fachadas y un enorme suelo que han convertido uno de los puntos más deprimidos de la Colonia Infonavit Independencia en una gran plaza para los vecinos, donde el color y la geometría es el anfitrión de un nuevo estado de ánimo para los vecinos.

El proceso de creación ha incluido a la comunidad desde el comienzo del proyecto en Enero de 2017. Primero a través de unas encuestas que inspiraron dos líneas de trabajo que se sometieron a votación entre los vecinos , siendo ellos mismos quienes eligieron qué se iba a pintar en su plaza.

Durante la ejecución, realizada durante Noviembre de 2017, se contrató a cinco vecinos en situación de desempleo para formar parte del equipo, además de los muchos vecinos que se sumaron desinteresadamente, así como estudiantes de la Universidad de Guadalajara que acompañaron el proceso de principio a fin.

La obra pública se apoya en la cosmovisión wixárika, pueblo indígena mayoritario en el área de Jalisco y los estados adyacentes. El ”Niérika” es el espejo transgeneracional de los wixaricas, una amalgama de energía que prolonga la sabiduría de los antepasados en las generaciones siguientes, y guiándolas para construir el porvenir.

”El niérika permite a los wixaritari poner orden en su vida cotidiana, vivir en unidad en un mundo en el que, de otra manera, resultaría caótico e impredecible. También les permite relacionar el presente con el pasado, y, por esto mismo, les permite vivir con conciencia de su historia y saber que son ellos mismos los que habrán de diseñar su propio porvenir.” afirma la escritora mexicana Luz Chapela.

FUI, SOY, SERÉ, son las palabras que gritan a los vecinos las tres fachadas que rodean la plaza gracias al efecto de la anamorfosis, y que representan la fuerza de la identidad del pueblo mexicano.  La riqueza de su pasado, la firmeza de mantenerlo vivo en el presente y el saber que en las manos del pueblo de hoy está el mantener latiendo en el futuro su identidad.

En la obra, además se representan dos de los principales instrumentos para acceder al Nierika: En las dos fachadas centrales, el Hi’íkuri, como se denomina al peyote en la cultura wixárika. Su consumo ritual está asociado a la capacidad de ver, de entender el mundo desde las revelaciones divinas. Aporta una manera de entender el mundo mas allá de lo evidente.

Por otra parte, en el suelo de la plaza, el Tsi+kri, un Nierika de suma importancia. Cuenta la leyenda wixárika que Kayumarie, uno de los dioses de la creación, miró a través del Tsik+ri para ver el mundo en su totalidad, y saber que era exactamente lo que quería que crear. También sirve de guía y como elemento de protección.

La obra ha sido posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Madrid, el Ayuntamiento de Guadalajara, FIL Guadalajara, Pinturas Prisa y, en especial, a la ayuda incondicional de los vecinos de la Unidad Habitacional Infonavit Independencia y a los voluntarios de la Universidad de Guadalajara.