Carlo Ratti es un arquitecto italiano director del Senseable City Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y fundador de Carlo Ratti Associati, uno de los estudios más vanguardistas de la escena internacional que a través de proyectos multidisciplinarios despliega herramientas para aprender sobre las ciudades y para que las ciudades puedan aprender de sus habitantes. En el marco de la selección Diseño para un Cambio, Dis-Up! entrevistó al profesor Carlo Ratti y esto fue lo que averiguó:

Dis-Up! : ¿Crees que el diseño puede enfrentar los grandes problemas que afectan al mundo?
CR: Depende de lo que queremos decir por diseño. Personalmente, me gusta la definición de diseño de Herbert Simon, que presenta en el libro “Las Ciencias de lo Artificial”: “Las ciencias naturales se preocupan por cómo son las cosas … el diseño, por otro lado, se preocupa por cómo deberían ser las cosas”. Me gusta esta definición, ya que considera el diseño como una germinación sistemática de futuros posibles, que interviene en la interfaz entre las personas, las tecnologías y la ciudad. Me gustaría ver nuestro trabajo como algo que contribuye a la producción de mutaciones, acelerando la transformación del presente en cómo “debería ser”. Si logramos hacer esto, podemos ayudar a abordar los “grandes problemas que afectan al mundo”.

Dis-Up! : A veces vemos que los arquitectos y diseñadores se mueven en círculos de confort y auto complacencia. ¿Qué dirías? ¿Cuál crees que es el rol que les corresponde?
CR: Estoy de acuerdo con la observación. Creo que hoy nos encontramos, como diseñadores, en un momento de utopía u olvido (como podría haberlo dicho Bucky Fuller). Si nos mantenemos cómodos y complacientes y no somos capaces de enfrentar los desafíos de nuestros tiempos, será un olvido. Sin embargo, podría ser una utopía si logramos abordar la transformación del mundo artificial, tal como lo discutimos hace un momento.

También creo que necesitamos un cambio de paradigma de las visiones de la arquitectura del siglo XX impulsadas por el ego a un proceso de diseño más colaborativo, inclusivo e impulsado por la red. Creo que los arquitectos y los diseñadores de hoy deben jugar un papel orquestador, lo que podríamos definir como un “coral”: ser los que pueden coordinar varias voces, armonizarlas en un mejor conjunto.

El pabellón ”Living Nature” utiliza el control del flujo de energía para permitir que las 4 estaciones coexistan bajo un mismo techo

Dis-Up! : ¿Cómo crees que será la ciudad modelo del año 2050?
CR : En general, no me gusta predecir el futuro. Creo que las predicciones fallidas del pasado se convierten rápidamente en dudas: las primeras especulaciones sobre el mañana nunca se cumplieron. Además, el futuro no está escrito en piedra y dependerá de las acciones que todos tomemos. Como dijo Alan Kay: “La mejor forma de predecir el futuro es inventarlo”.

Dicho lo anterior, déjenme compartir un deseo: Me gustaría ver la ciudad del futuro como una ciudad lúdica. A mí me gusta el sueño de Nueva Babilonia, la utopía de mediados del siglo XX del artista holandés Constant: “En la ciudad del futuro del mundo una sociedad de automatización total, la necesidad de trabajar es reemplazada por una vida nómada de juego creativo, un retorno moderno al Edén. El ”homo ludens”, en quien el hombre se convertirá una vez liberado del trabajo, no tendrá que hacer arte, porque puede ser creativo en la práctica de su vida diaria”.

Dis-Up! : En el perfil de tu estudio hablas de crear una arquitectura que ”detecta y responde ”. ¿Puedes aclarar eso?
CR : La arquitectura a menudo se ha descrito como una especie de “tercera piel”, además de nuestra propia biología y nuestra ropa. Sin embargo, durante mucho tiempo ha funcionado más como un corsé: una adición rígida e intransigente a nuestro cuerpo. Las nuevas tecnologías digitales y la inteligencia distribuida tienen el potencial de transformarla y dar forma a un entorno infinitamente reconfigurable. En el futuro, podríamos imaginar una arquitectura que se adapte a las necesidades humanas, en lugar de al revés, un espacio vivo y hecho a medida que se amolde a las necesidades, las características y los deseos de sus habitantes.

La torre diseñada junto a Bjarke Ingels combinará la vida urbana con la naturaleza tropical, redefiniendo y elevando el nivel de vida para sus usuarios

Dis-Up! : Se espera que para el año 2050, las ciudades reciban alrededor de 2,5 mil millones de personas más. ¿Son buenas noticias? ¿Qué riesgos y oportunidades representa ese escenario?
CR : Solo 4 números para resaltar la importancia de las ciudades: 2, 50, 75 y 80. Las ciudades ocupan el 2% de la superficie terrestre, pero albergan hasta el 50% de la población mundial, son responsables del 75% del consumo mundial de energía y del 80% de las emisiones de CO2. Por lo tanto, si hiciéramos nuestras ciudades un poco más eficientes, podríamos tener un gran impacto a escala planetaria. En otras palabras, las ciudades pueden ser el problema y la solución de los desafíos globales de hoy.

Dis-Up! : Hoy se habla mucho sobre el potencial de la vida compartida como mecanismo para enfrentar el proceso de urbanización, soledad y vejez. ¿Cómo ves esta solución?
CR : Desde su surgimiento hace alrededor de 10.000 años, las ciudades siempre han desempeñado una función similar: la de reunirnos para que podamos asegurarnos de que el total sea más que la suma de las partes individuales. Compartir es el núcleo de eso, y siempre lo hemos hecho. Las nuevas tecnologías simplemente nos permiten llevarlo a nuevos niveles. Como dijo una vez el gran escritor francés Paul Valery: “J’aime dans la vie moderne ce qui permettrait de mener plus agréablement et facilement une vie non moderne”.

“The Green & The Grey”, una exposición interactiva que explora la evolución de la relación entre la naturaleza y las ciudades. En la imagen ”Homefarm” de Spark Architects.

Dis-Up! : ¿Qué tan optimista eres sobre el futuro y por qué?
CR:
Intento ser realista, pero tengo esperanza en nuestra creciente conciencia de estar juntos en “Spaceship Earth”, como diría Bucky Fuller. El filósofo Peter Singer podría explicar esta creciente conciencia como “círculos en expansión” de empatía. Me gusta pensar que podría estar en lo cierto …

Dis-Up! : Finalmente, ¿cuáles son tus pasiones además de inventar el mundo?
CR: ¡Explotar la curiosidad! Me gusta el diálogo en la película de Truffaut “Jules et Jim”, entre Jim y su profesor Albert Sorel: “Pero entonces, ¿en qué debería convertirme? en un curioso? Eso no es un trabajo (dice Jim). No es un trabajo todavía (contesta Albert): viaja, escribe, traduce…aprende a vivir en todas partes. Comienza de inmediato. El futuro es para los curiosos de profesión.”

Un sistema de infraestructura pionero con drones que pueden brindar soporte tanto a los conductores de hoy como a los vehículos autónomos del mañana