En la ”Casa para un fotógrafo” del arquitecto japonés Kouichi Kimura, una hermética fachada pública revestida en planchas de acero ondulado esconde un interior que juega con el dramatismo de la luz y las sombras. La casa ubicada justo en frente del Santuario de la prefectura de Shiga, Japón, además de contener el programa doméstico tradicional, contempla un estudio de fotografía de doble altura que es vigilado por el dormitorio del fotógrafo instalado en la planta superior.

El interior de la casa de 170 metros cuadrados, proyectada por el fundador del estudio local Form, está organizada como una serie de espacios enmarcados que resultan de una composición volumétrica de cajas apiladas.

Un pasaje débilmente iluminado atrae a los visitantes desde la entrada hacia el cuerpo principal del espacio, que aparece inmenso y lleno de luz natural. Las secciones de las paredes sobresalen alrededor de las ventanas para proyectar sombras que cambian a través del día.

“La luz y la sombra son importantes tanto para el fotógrafo como para el arquitecto. Sentí que un tema con esto como punto común podría ser interesante. El cliente me pidió que uniera el estudio donde trabaja y su espacio de vida, en lugar de segmentar el programa por función, hice un plan que visibiliza el modo de vida del cliente.”

El estudio, diseñado para funcionar tanto como un espacio de trabajo como un área social, está equipado con ventanas de marco de madera que permiten atrapar abundante luz natural para los disparos de cámara. Una habitación individual y un pasillo ocupan el resto de la planta baja.

planta baja

planta alta

sección longitudinal