En el nuevo Centro deportivo de la Universidad Francisco de Vitoria diseñado por Alberto Campo Baeza en la localidad española de Pozuelo de Alarcón, dos cajas limpias y bien definidas se unen entre sí por un edificio bajo cuyo techo se convierte en un patio interconectado.

El edificio de apariencia pura alberga un centro deportivo y un aula. Incluye pabellones deportivos, salas polivalentes, un gimnasio, piscina, fisioterapia, etc. El complejo deportivo también puede ser utilizado como una gran área polivalente y sala de reuniones, facilitando una gama de actividades universitarias.

El diseño del edificio está restringido y volumetricamente adaptado a la disposición general del campus en términos de altura máxima y plan general. Tanto la materialidad a nivel de fachada como la expresión de los volúmenes tienen la intención de diferenciar claramente las áreas deportivas y pedagógicas. El elemento fundamental del proyecto es una gran caja translúcida de luz de 60x50x12m, filtrada y controlada, que permite entrar en una relación espacial con la plaza principal del campus.

El pabellón deportivo es perceptualmente ligero, construido en hormigón reforzado con fibra de vidrio, a diferencia del complejo de aulas más cerrado y con poca interconexión. En el volumen del complejo deportivo la orientación de los distintos lados se valora de manera diferente, de modo que las fachadas del diedro sur, más expuestas a la luz solar, se encierran en un panel prefabricado de hormigón armado de fibra de vidrio, mientras que las del diedro norte son de vidrio translúcido.

La fachada suroeste presenta una franja baja de cristal transparente destacando la conexión y continuidad con la plaza principal del campus. Este mecanismo de transparencia se repite en la fachada noreste frente al patio superior. Así se crea una relación visual entre la plaza y el complejo deportivo, mientras que la fachada suroeste del conjunto de aulas se convierte en un telón de fondo del complejo en su conjunto.

La estructura del pabellón es de acero: una retícula de pilares y vigas en las fachadas y vigas para resolver la luz de la cubierta. Todo pintado de blanco. El resto de la estructura es de hormigón armado, con la característica única de amplias vigas angulares sobre la zona de la piscina en el nivel de sótano.

El resultado es un edificio de gran sobriedad y contención formal que celebra la amplitud espacial a tal extremo que la escala del cuerpo parece frágil frente al exceso de un aire y una luz contenida en una arquitectura técnicamente adaptada.

nivel subterráneo y nivel superior

sección longitudinal

 

+INFO

Centro deportivo de la Universidad Francisco de Vitoria
Arquitecto: Alberto Campo Baeza
Ubicación: Pozuelo de Alarcón, Madrid, España
Arquitectos Colaboradores: Ignacio Aguirre López, Alejandro Cervilla García, María Pérez de Camino Díez, Tommaso Campiotti, Miguel Ciria Hernández, Elena Jiménez Sánchez, Imanol Iparraguirre y María Moura
Project Manager: Francisco Navarro, María Lamela, Francisco Armesto
Estructura: Andrés Rubio Morán
Ingeniería Mecánica: Úrculo Ingenieros
Consultor: Francisco Melchor Gallego
Superficie: 9.000m2
Fotografías: Javier Callejas