El vidrio tiene la propiedad de conducir la luz. La colección ”Guise” del diseñador alemán Stefan Diez para Vibia se basa en ese principio en el que la luz permanece invisible hasta que alcanza un borde, en este caso uno grabado. “La calidad luminosa de Guise evoca asociaciones de cuerpos celestes”, dijo Diez.

Al igual que muchos proyectos de Stefan Diez, la familia de luminarias Guise evolucionó a partir de una búsqueda de un método integral, en lugar de un producto específico.

Para explorar la relación entre la luz y la transparencia, se probaron diferentes materiales para determinar su capacidad de reflejar la luz LED, entre ellos el papel, el PVC y el acrílico, y el vidrio, por su capacidad de reflexión, resultó ser el más adecuado. La luz conducida por el vidrio es invisible, solo emana en los bordes.

En ”Guise”, una fila delgada de luces LED están empotradas en un disco plano. La luz se conduce a los bordes del círculo de vidrio, donde irradia con un brillo intenso, utilizando la pared como reflector. Siguiendo la lámpara de pared, los diseños que utilizan los atributos de conducción de la luz del vidrio también se desarrollaron para estructuras tridimensionales, con la fuente de luz siempre invisible.

Tras la creación de la lámpara de pared, Diez y Vibia desarrollaron una serie de lámparas de mesa y de suspensión y en todas ellas la fuente de luz siempre permanece invisible.