El colectivo español Boa Mistura fue convocado por ”Pinturas Participativas”, un programa social de la ciudad chilena de Antofagasta, para intervenir 7.500 metros cuadrados de un asentamiento de origen irregular llamado población Miramar. El proyecto propone trabajar mano a mano con un grupo de artistas locales y vecinos de la zona, con la intención de continuar con el traspaso de conocimiento y permeabilizar el área mediante la colaboración vecinal.

El área a intervenir experimentó, a mediados del siglo 20, un crecimiento notable debido a la llegada de familias en busca de trabajo en la mina aledaña, que construían su vivienda en los terrenos libres que quedaban en las manzanas que comprendían el área. La población, desde sus orígenes, se ha ido conformando de forma gradual por pobladores de distinta procedencia; desde la pampa salitrera del Tocó hasta el Norte Chico o Taltal. La intervención cubre parcialmente 6 calles de las que se pintaron 136 casas.

Se realizó una asamblea vecinal en la que se ponen en práctica una serie de dinámicas participativas. El objetivo principal es conocer y comprender el barrio desde su perspectiva. Verlo desde sus ojos, oírlo desde sus oídos, sentirlo desde su piel y hablar desde su corazón. Para ello, el equipo de Boa Mistura llevó a cabo una encuesta sobre sus orígenes, percepción de Antofagasta e identidad.

”Los vecinos encuestados viven en la colonia desde 1958 en adelante, y nos cuentan que no existe una identidad en el barrio, salvo el club deportivo Huracán. No visualizan algún icono y algunos mencionan como fiesta local representativa a los bailes religiosos. Con la intención de que sean los propios vecinos quienes escojan la intervención que vestirá las fachadas de sus casas, diseñamos dos líneas de trabajo basadas en la interpretación de las dinámicas vecinales y la investigación realizada sobre la población de Miramar.” dijo Boa Mistura.

Las corrientes marítimas y oceánicas son un movimiento superficial de las aguas generado principalmente por el movimiento de rotación terrestre. Una de las características principales de Miramar es su relación directa con el océano. Sus vecinos destacan como un valor la gran presencia visual del Pacífico en sus vidas. De hecho, el propio nombre de la colonia lo reafirma.

Inspirados por las formas orgánicas y fluidas de las corrientes oceánicas, el equipo de diseño creó una propuesta con enormes áreas de color que van fluyendo por las calles. Los colores acercan el mar, juntándose con los que brindan a la colonia los mágicos atardeceres cada tarde.