En 1970 el arquitecto canadiense Frank Gehry diseño esta casa ubicada en Los Ángeles, para los coleccionistas de arte Edwin y Ann Janss, pero la pareja modificó algunos aspectos durante la construcción y perdió algo del carácter de la firma. Ahora, después de cuatro décadas de la construcción original, el arquitecto estadounidense Dan Brunn ha sido el encargado de rendir homenaje al trabajo de Gehry renovando la vivienda para el ilustrador James Jean y su familia.

Con sus 334 metros cuadrados, la renovación bautizada como Hide Out (escondite), retoma algunas pistas del trabajo de Gehry como lo es el uso de una sencilla paleta de materiales de nogal, hormigón y vidrio.

Una nueva escalera presenta una balaustrada con reborde angular desplazado en diferentes direcciones para citar las estructuras abiertamente escultóricas del arquitecto ganador del Pritzker. Algunos ejemplos son el Walt Disney Concert Hall, el Museo Guggenheim de Bilbao y la Fundación Louis Vuitton.

En la parte superior de las escaleras en el segundo piso, Brunn también ha creado un jardín de meditación cerrado por vidrio para ejecutar la intención original de Gehry que era crear un invernadero.

En la parte trasera de la planta baja el espacio se despojó totalmente de divisiones y se instaló ahí un volumen de madera con un techo inclinado detallado con una delgada franja de luz. Diseñado como una referencia a las casas del té japonesas, el volúmen ofrece al residente un lugar para la socialización, la meditación y las actuaciones musicales.

Este espacio también incorpora una biblioteca, que se puede utilizar como un dormitorio de invitados, y se puede separar del resto de la planta baja por una puerta blanca pivotante. Por otra parte, la cocina, el salón, el comedor y el estudio de Jean están todos dispuestos alrededor de una gran claraboya rectangular, el único detalle arquitectónico que se ejecutó a partir del plan original de Gehry.

La claraboya está ahora cubierta de tela para crear una iluminación difusa, apoyada por LEDs. Los interiores se mantienen simples, como una galería, con el fin de adaptarse a los soportes de arte siempre cambiantes. También se remontan a cuando la familia usó la casa como un centro de arte contemporáneo para fiestas durante los años setenta. El mínimo mobiliario, incluye una alfombra de color carbón, un sofá con estanterías incorporadas y un par de sillas de cuero negro que Jean Prouve diseñó en 1930.

plantas primer y segundo nivel

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Diseñada en la década del 70 para una pareja de coleccionistas