El ”Departamento Pirogovka” del estudio ruso Le Atelier se encuentra en el sótano de un antiguo edificio ubicado en Moscú donde la propietaria pasó toda su infancia y ahora es el momento de recuperarlo para ella y su marido. El trabajo consistió en conservar la espacialidad atesorada en la memoria de la propietaria y al mismo tiempo agregar nuevos códigos estéticos para crear un espacio contemporáneo.

”Hay una gran diferencia entre reconstruir un departamento viejo y trabajar con uno nuevo, donde simplemente debes personalizar una caja vacía. En este proyecto el espacio original no estaba vacío, sino que estaba lleno de recuerdos y emociones.”

axonométrica

La composición del departamento incluye tres bloques principales que parecen llenar un espacio común: un largo gabinete negro, una isla de cocina y un bloque color esmeralda, incluyendo cocina, baño y dormitorio.

”Desbordamos deliberadamente las fronteras entre reparado y destruido, entre habitaciones y colores. El color que llena la habitación se extiende más allá de sus fronteras espaciales. Los bordes de color del bloque esmeralda podrían estar claramente marcados, pero en su lugar se esparcen difusos los bordes del espacio.” agregaron los arquitectos.

El color blanco del pavimento de hormigón, que de alguna manera refleja todo lo que sucede en el espacio, se desliza lentamente hacia los muros para descubrir un techo llano que ha estado ahí desde el principio, vinculando este nuevo hogar con los recuerdos del pasado.