Durante su prolongada estadía en Alemania, la diseñadora chilena Dominique Tetzner decidió rescatar una extinta tradición local dedicada a estampar galletas con intrincados motivos que eran tallados en madera (usualmente el tipo de galleta llamado “Springerle”). De este modo nace ”Vermixt”, un proyecto que reinterpreta y revive esta tradición a través de formas abstractas y modulares, que funcionan como piezas hechas de masa.

La tradición no tenía solamente una finalidad decorativa, sino que poseía un fin comunicacional desde sus inicios, en momentos en que la imprenta recién aparecía. Es así como la masa se convirtió en un soporte y medio para comunicar, informar y también educar masivamente.

moldes impresos en 3d

”Con Vermixt quise devolverle a la galleta su poder de comunicación transformándola en un juguete comestible con valor educacional para niños desde 5 años de edad. Su uso contempla los 5 sentidos y es una ayuda en el desarrollo del pensamiento lateral y la creatividad a través de la creación de un bestiario o animales fantásticos, es decir, animales que en la realidad no existen, obligando al niño a generar combinaciones inesperadas de partes semi-abstractas.” explica la diseñadora chilena.

El nombre ”Vermixt” nace de la unión de dos palabras: vermischt (“revuelto” en alemán) y mix (mezclar).