La estudiante polaca radicada en Holanda, Dorota Gazy, se ha graduado de la Design Academy Eindhoven con una serie conceptual de muebles y ropas diseñadas para personas cuyos cuerpos se han deformado debido a su estilo de vida sedentario. Las propuestas son el resultado de una investigación llamada ”Laboratorio Sedentario” en donde Gazy exploró las implicancias que tendría una vida fosilizada. El laboratorio presenta un pronóstico de cómo serán nuestras vidas en el futuro al diseñar productos que anticipan los cambios corporales, óseos, musculares y cerebrales.

Gazy quería que su proyecto resaltara el impacto de sentarse durante largos períodos de tiempo de una manera visualmente impactante, sin “señalar con el dedo” ni culpando a las personas de los malos hábitos de estilo de vida.

”En nuestra sociedad moderna, nos guiamos por el comportamiento sedentario. Esto significa que tenemos una creciente inactividad en nuestra rutina diaria. Nos sentamos en casa, nos sentamos en el trabajo y nos sentamos en nuestro tiempo libre. Este estilo de vida tiene consecuencias en nuestro cuerpo y sus movimiento (columna rígida, cuello torcido, discos lumbares herniados, hiperlordosis lumbar, daño de órganos, abdominales blandos, caderas estrechas, glúteos suaves, desorden en las piernas, osteoporosis, cerebro brumoso, músculos hiperextendidos). Este cuerpo deformado tendrá efecto en nuestra vida diaria futura.” afirmó la joven diseñadora.

Según Gazy, las personas en Holanda se sientan durante un promedio de 8.7 horas por día, aumentando a 10.4 horas para los jóvenes de entre 12 y 20 años de edad. Los principales impactos serían el mayor riesgo de muerte prematura asociada con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas y cardiovasculares. Otros problemas relacionados incluyen depresión, problemas de movilidad y una mayor probabilidad de desarrollar ciertos tipos de cáncer.

En su proceso de graduación, la estudiante consultó a un fisioterapeuta para discutir el tipo de lesiones que encuentra como resultado de una sesión prolongada, y las exageró para crear una figura torcida y debilitada de un hombre con la espalda encorvada, cuello torcido, piernas marchitas y órganos dañados.

La ropa y los muebles que presentó fueron diseñados para este futuro hombre conceptual. La silla se inclina hacia adelante en un ángulo incómodo y está compuesta de densas almohadillas para acomodar su espalda encorvada, y una mesa está perforada con asas para que pueda ponerse de pie. Los tanques de oxígeno están unidos a las patas de la mesa para ayudar a los pulmones reprimidos del hombre con la respiración.

Su chaqueta está diseñada para adaptarse a una postura hacia atrás y hacia adelante, mientras que un par de pantalones se corta para que se sienta más cómodo en una posición sentada. Para caminar, Gazy diseñó un bastón sobre ruedas, porque “empujar es más fácil”. Gazy explicó que la estética gris del traje y el diseño básico de los muebles mejora el efecto dramático y recuerda el diseño de herramientas y equipos médicos.

“Quería ”diseñar la incomodidad”, conmocionar, pero con humor. Por si solos, los datos no impulsan el cambio de comportamiento y los médicos pueden proporcionar números sobre los riesgos para la salud, pero creo que necesitamos cosas, imágenes, con las que nos podamos relacionar para provocar esos cambios de consciencia”. agregó Dorota Gazy.