En la ciudad argentina de Jesús María -provincia de Córdoba- la arquitecta local María Sol Gallino ha finalizado este edificio de oficinas que nace como una expresión del deseo del propietario más que como un proyecto concreto. La idea era darle un lugar físico a su firma, pero más que nada ”quería construir un lindo edificio y la fachada cóncava era una idea que él tenía hace años.” cuenta la arquitecta argentina.

El programa de oficias corporativas no tenía grandes dificultades o limitantes más que el perfil municipal que fue el determinante de la altura y la terraza. Para lograr mayor impacto visual y que la curva de la fachada se luzca mejor se necesitan más altura de la permitida por el perfil, por lo tanto, el último tramo es en realidad una gran baranda de la terraza no un piso más, de este modo se logra una sensación de mayor altura sin transgredir la normativa vigente.

El interior se divide en 4 plantas, en las primeras 3 se ubican las oficinas y en la planta superior un loft de uso personal. Las plantas de oficinas se encuentran todas vinculadas por una triple altura que las conecta y hacia la cual balconean los puestos de trabajo. Este espacio continuo tiene un significado especial, simboliza la unión y continuidad entre las 3 firmas que pertenecen al mismo dueño y que se alojan en el edificio.

Al tratarse de una empresa agropecuaria, el objetivo de la decoración y el equipamiento es ayudar a evidenciar el rubro. Así, todos los interiores se trabajaron con mobiliario de diseñadores clásicos y materiales modernos que contrastan con madera de incienso, logrando un poco de calidez en intervenciones puntuales que instalan un imaginario rural. Con el mismo objetivo se incorpora el verde y la vida en el interior, el gran protagonista es un árbol que se ubica en el centro de la triple altura en una gran maceta de incienso que puede percibirse desde todas las plantas. A él se le suman otras plantas de gran porte en la sala de reuniones y las recepciones.

En el jardín trasero no había mucho espacio para trabajar y la idea era generar algo de bajo mantenimiento y sustentable. Se generó una cortina de cañas en la línea posterior para ocultar el edificio de depósito que funciona en el fondo del lote, se combinó en el mismo cantero con dietes y caña nana para bajar la altura hacia el frente. Se lo dividió en 3 paños y se colocó césped solo en el central que es el que coincide con el vacío interior por lo tanto se extiende la idea del verde que comienza adentro con el árbol. En uno de los laterales se ubican 4 vasijas de aluminio que simbolizan a los 4 hijos del propietario.