Probablemente tú o algún miembro de tu familia son de los que usan la ducha de la mañana, literalmente, para dormir unos minutos extras y con ello la cuenta del consumo de agua y gas se dispara a niveles insospechados. Para solucionar este problema de una forma lúdica y creativa, la artista londinense Elisabeth Buecher creó ”Spiky”, una cortina de ducha con un sensor incorporado que activa unas púas plásticas una vez que el tiempo de consumo excede los cinco minutos. Así, de manera inofensiva, pero muy molesta, las púas inflables de colores empujan al bañista sin importar si sigue dormido, cuanto shampoo quede en su cabello o si está a la mitad de su canción favorita.

”A través de un método divertido, las púas inflables actúan como agentes de conservación del agua, obligando a los consumidores excesivos a tomar conciencia sobre el consumo de agua y promover su uso mínimo” dijo Elisabeth Buecher.