El diseñador y académico chileno Manuel Figueroa, actual Director del Núcleo de Diseño del Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello y quien además estuvo a cargo durante seis años de la coordinación del área de Diseño del Consejo de la Cultura, conversó con dis-up! y realizó un diagnóstico sobre el estado del diseño en Chile y sus desafíos, la educación del diseño, y su relación con la empresa privada.

dis-up! : ¿Cómo ves el diseño en Chile?
MF: El diseño en Chile más que bien o mal yo diría que tiene nuevos desafíos. En muchas partes del mundo el diseño se está preguntando por la web 3.0, la internet de las cosas, la robotización y la automatización. Se dice que el 2025 cinco millones de empleos se van a perder en el mundo producto de la robotización y la automatización. La semana pasada fue declarada ciudadana saudí un robot, que no responde solamente a una programación, sino que funciona con inteligencia artificial y además tiene capacidad de discernimiento. Eso es un bombazo, significa que si fue nombrada ciudadana un robot, va a abrir una serie de preguntas que nosotros no estamos casi en capacidad de responderlas ahora.

Yo creo que ahí el diseño tiene respuestas sobre problemas que aún no están dilucidados. También es importante el diseño que se está dando en países más desarrollados y yo creo que en Chile estamos todavía en la retaguardia en involucrarnos en la investigación sobre nuevos materiales, por ejemplo. En algunos países existe cooperación entre distintas disciplinas. Una diseñadora y un biológo son capaces de generar un textil lácteo. Y yo me pregunto ¿qué estamos haciendo nosotros? Hacemos calcetines con el cobre, pero es lo único. ¿Qué pasa con el litio? Entre la robotización, la automatización, la interdisciplina, crear nuevos productos industriales e ir sobre otras áreas como el diseño marítimo, diseño de minería, tenemos mucho por hacer.

dis-up! : ¿Cómo fue tu paso por el sector público? ¿Cuáles fueron los resultados obtenidos como coordinador en el área de Diseño del Consejo de la Cultura?
MF:
De lo objetivo, logramos levantar un área que no existía y dejarla estructurada para todo Chile. También hicimos mucha difusión en relación al diseño, involucrando a otras áreas, que si bien no tienen que ver directamente con el diseño, están concatenadas como la artesanía y los oficios. A ellas les dimos las condiciones para autoemprender, aumentando el conocimiento y la capacidad de realización, para su ingreso al mercado. Nos involucramos mucho con las instituciones académicas, instituciones culturales, Ministerio de Economía. Hicimos misiones al extranjero, llevando diseñadores específicamente a Londres y a Milano, con el objetivo de introducir al diseño chileno en el circuito internacional. Ahora uno puede ver que revistas especializadas hablan del diseño chileno.

E incluso que diseños chilenos estén en la portada de publicaciones internacionales. El estudio chileno gt2P ahora está nominado en una categoría que se llama revelación del año y así sucesivamente con otros casos. Esto lo hicimos con ProChile, con el Ministerio de Economía y con muchos otros agentes públicos. Ese trabajo, por los resultados, yo creo que se hizo bien. Y una de las cosas que teníamos en vista, un gran anhelo del sector era generar una Política Nacional del Diseño. Todos los países que han mejorado la productividad y la competitividad han involucrado al diseño, y eso está apalancado con una con una estrategia y con una Política Nacional para el área. En latinoamérica no hay ningún país que tenga y en Chile se va a lanzar este año en diciembre. Va a ser el gran hito.

dis-up! : ¿En qué consiste una Política Nacional del Diseño?
MF:
 Una Política Nacional está para la promoción, la difusión e incorporación del diseño en el contexto de la economía y el bienestar social de su gente. Que es muy parecido a la evidencia que nosotros encontramos en el caso de Inglaterra, Finlandia, Dinamarca y de Italia que no tiene política, pero tiene estrategia de diseño. Entonces, es involucrar el diseño no solamente en el ámbito disciplinar y profesional; sino que es meterlo en un círculo de mayor impacto, que es en definitiva la economía. Pero la economía no es simplemente aumentar la productividad, competitividad, eficiencia, también tiene que ver con los beneficios para los ciudadanos. Y acá entra la innovación social, la relación con el entorno. Una forma de ver el mundo que es distinta respecto de como la ve otra disciplina.

dis-up! : ¿Cómo está el diseño en Chile comparado con los países latinoamericanos?
MF:
En algunas cosas está avanzado. A mi me lo ha dicho gente en Argentina, que era nuestro gran referente al otro lado de la cordillera. Ellos tienen mucha admiración por lo que se está haciendo en términos gubernamentales y en término de sector. Porque una de las cosas que sí logramos fue aumentar la cantidad de asociaciones que existían alrededor del diseño, antes existía solo el colegio de diseñadores y QVID, que ahora es Chile Diseño, y después apareció Moda Chile, Video Games Chile y la Asociación de Diseñadores Industriales (ADI). Además, impulsamos a mucho colectivo del sector. En general, hemos sido eficientes en gestión llevando el diseño chileno al extranjero. Y esto es lo que los Argentinos miran con mucha admiración.

En otras cosas estamos más atrasados, sin duda, como por ejemplo el diseño de vestuario e indumentaria es indudable que países como Colombia y Argentina están mucho más avanzados que Chile. En diseño de joyería no tenemos tanta diferencia, y en diseño de producto estamos más o menos a la par. Hay que tomar en cuenta que tanto Brasil como Argentina tinen economías cerradas a diferencia de la Chilena. En videojuegos estamos a la vanguardia compitiendo fuerte con México y Colombia. Somos los líderes latinoamericanos en la exportación de video juegos. Entonces diría que ahí estamos bien. Tenemos problemas pero hay que entender que: primero, el diseño chileno no tiene más de cincuenta años, y segundo, lo que se ha logrado hacer se ha hecho en no más de diez años. Y sólo hace seis años el Estado comenzó a preocuparse del diseño.

dis-up! : Y el estudiante en Chile está involucrado en lo que pasa afuera, en la problemática actual?
MF:
Yo creo que no, que está enfocado en la coyuntura. Pero esto no es su responsabilidad, es la Academia la que debe ir mostrándolo. Durante mi periodo en el Consejo de la Cultura tuvimos un gran avance en estimular la producción de investigación sobre el patrimonio de Chile en diseño, teníamos un patrimonio gigante y no se sabía nada de lo que ahí ocurría y ahí comenzó a haber publicaciones académicas, documentales. Pero eso ya está suficientemente estudiado o tal vez todavía queda por investigar, pero en algún momento es un tema que se va a agotar. Ahora nos tenemos que ocupar de lo que viene. Yo creo que eso es la labor de la academia fundamentalmente y del Estado, que tiene que poner estos temas en la palestra. El Estado lo está haciendo, está metiéndose en los sistemas públicos para ver como involucrar la automatización por un lado y la inteligencia artificial, por otro.

Textil lácteo y muebles que nacen de la naturaleza son cosas que hace diez años jamás los hubiéramos creído posible y eso ya está ocurriendo. Es la inteligencia de los diseñadores hacerlo multidisciplinarmente. Pero en Chile los diseñadores todavía nos quedamos en el ámbito más tradicional de lo que se ha entendido por los problemas del diseño. Y hoy lamentablemente nos echamos una responsabilidad a cuesta que es que el diseño está en todo y la gente nos ha cobrado este asunto, entonces dice: Bueno, si está en todo involúcrense! Pero hoy todavía no estamos preparados en Chile para decir: listo, vamos con todo! Estamos en una etapa muy primaria.

dis-up! : En una entrevista que dis-up! realizó al curador de la muestra estudiantil de Dubai Design Week 2017, Brendan McGetrick, él nos da cuenta que las escuelas europeas están en sintonía con la importancia que tienen los medios de comunicación para instalar la cultura del diseño y ayudar a un proyecto a dar el siguiente paso. ¿Qué se está haciendo acá para involucrar a los estudiantes en el tema comunicacional?
MF:
Eso es un déficit que nosotros tenemos hace más de 20 años porque todavía en algunas partes de la academia se utilizan formatos que corresponden a los años 60 donde no importaba mucho el tema de la imagen, de la presentación; sino que importaba más el proceso, la materialidad y el concepto. Hoy sabemos que eso no es suficiente. Que hay que volver a lo que decía la Bauhaus: todo proyecto tiene que terminar en una obra, tiene que terminar en un objeto. Y cuando uno ve los proyectos de la Bauhaus, se fotografiaban, se hacían fichas técnicas, se armaban prototipos y esos prototipos además se vendían. En un momento, por ahí por los 60 en Chile, esto como que se perdió. ¿Por qué? porque se atruibuyó de que era estar en el mercado y esto era como una cosa muy mala. Hay algunos en la academia que siguen pensando que el mercado es alguna especie de demonio y por lo tanto, no importa mucho la presentación, importa más el concepto, el desarrollo, la materialidad, la hipótesis. Pero sabemos que hoy eso no es suficiente, hoy todo esto tiene que estar relacionado con la imagen.

dis-up! : ¿Y Cómo se logra la relación del diseño con la empresa privada?
MF: La relación con la empresa privada no es tan difícil, hay que ir a hablar con ellos, tocar puertas, proponer un proyecto concreto. La empresa privada sí está interesada en funcionar con la academia. Y además, hay políticas de Estado en relación a la innovación. Aunque en Chile hay poca innovación hecha en colaboración entre la academia y la empresa privada.

dis-up! : ¿Cómo se les enseña a los estudiantes que luego de egresados puedan conectar con la empresa privada?
MF:
Yo llevo un mes en el Campus Creativo y ya estamos trabajando en eso. Tratando de que los alumnos vean más allá de este espacio maravilloso de cobijo, comodidad y confort que resulta la universidad, para enfrentarse a la selva. Intentamos sacarlos a la selva de manera anticipada y que esa selva también se convierta en un lugar de cobijo. Pero que ellos lo vean como un lugar de cobijo porque están capacitados para convertir esa selva en un lugar cómodo, placentero. Lo que me interesa es sacarlos, vincularlos con las empresas, con la interdisciplina. Para eso estamos trayendo gente de afuera para que les hable de lo está ocurriendo. Y el próximo paso es comenzar vínculos con empresas o con entidades importantes como la Asociación de Empresario de Chile (ASECH). Queremos firmar un acuerdo con ellos para que nuestros alumnos puedan involucrarse con pequeños emprendedores que tengan que ver con el ámbito innovación social y puedan aportarle con sus conocimientos a desarrollar sus negocios.

dis-up! : Y en diseño en la Universidad Andrés Bello ¿qué desafíos se han planteado?
MF:
Yo la única expectativa que tengo de lo que se pueda hacer es conectar más a los estudiantes con el mundo, con el exterior. Hacer que esta universidad se convierta en un escuela que no compita, sino que sea un líder que esté accesible para lo que sea necesario y para solucionar los problemas que se presenten. No estamos para ninguna otra cosa, pero para ser un líder tenemos que prepararnos, autoexigirnos y estudiar más.

dis-up! : ¿El diseño chileno está proponiendo algún discurso fuerte?
MF: Tenemos que ir con calma, no exigirle tanto al Estado. Esto hace diez años atrás no existía. El Estado lo que hizo fue decir: pongamos un norte claro de acciones para que esto ocurra. Por ejemplo potenciar los oficios. Por ejemplo, Sebastian Erazo, en su proyecto Mueble campesino rescata los oficios, y esto es producto de haberse ganado un proyecto Fondart. Estamos haciendo difusión académica. El paso siguiente lo tendrá que hacerlo la política. Pero estos son procesos que tardan hasta 40 años. Lo que pasa es que nosotros estamos muy exigentes, queremos que todo ocurra al toque porque estamos conectados con la automatización, creemos que estamos en el mundo de la instantaneidad, pero yo creo que hay que dejar en claro que estos son procesos de mediano y largo plazo. No me cabe duda que después de lanzarse la Política Nacional del Diseño que tiene acciones súper claras, vamos a tener un discurso fuerte.

dis-up! : ¿Cuáles son los desafíos para el diseño chileno?
MF: Hay que mejorar, sí y estamos de acuerdo en que no podemos quedarnos en nuestra zona de confort. Hay que mirar más allá de hacer productos. Hay que mejorar los portafolios. Hay que lograr que las marcas estén a nivel internacional. Hay que perfeccionar la formación en capital humano. Hay que pedirle al Estado que de mayores facilidades para que el diseño se desarrollé. Hay que hacer mayor conexión para que los elementos gubernamentales en el ámbito de ciertas cuestiones públicas, como la salud y la educación para que vean que el diseño puede aportar. Hay mucha oportunidad; pero hay que darle tiempo porque es un proceso lento.