Junto a Miguel de Guzmán, la arquitecta y fotógrafa Rocío Romero es la responsable de Imagen Subliminal, un estudio que desde inicios de 2000 se ha encargado de registrar parte importante de la arquitectura producida en España y Europa a través de una mirada lúdica, y al mismo tiempo rigurosa, que ha permitido redifinir el imaginario visual de una parte del mundo construido. Juntos han cambiado el tono del registro de arquitectura, agregando teatralidad y una narrativa que desborda, a veces, la propia capacidad del espacio. Miguel ya lo hizo, ahora es el turno de Rocío:

Dis-Up! : Cómo surge tu interés por la fotografía de Arquitectura?
RR: Siempre me ha gustado en campo de la fotografía, pero fue estudiando arquitectura cuando realmente empezó a apasionarme el juego de geometrías mezclado con la luz. Los renders en 3D
estaban muy bien, pero yo adoraba ”pringarme” y hacer a mano las maquetas de los proyectos para poder coger la cámara y empezar a jugar con las formas y la luz. Desde luego, era el momento que más me emocionaba. Era mi momento. A raíz de aquello fui interesándome más a nivel profesional y estudiando la técnica. Podría decirse que he cumplido un gran sueño pudiendo aunar mis dos grandes pasiones: Fotografía y Arquitectura.

Dis-Up! : Cuál dirías que ha sido tu principal aporte a Imagen Subliminal?
RR: En Imagen Subliminal se trabajan los conceptos que siempre me habían gustado y que hasta entonces apenas había visto porque todo era demasiado canónico, racional, o simplemente no
encajaba por no ser el medio en el que la arquitectura estaba acostumbrada a desenvolverse en cuanto a divulgación. Mi incorporación a Imagen Subliminal me ha permitido ahondar en estos conceptos y a su vez trabajar en equipo por mejorar su aplicación, desarrollándolos a través del uso de las nuevas tecnologías que nos llegan, que pueden ser grandes armas a la hora de contar historias, y que desde Imagen Subliminal estamos apostando fuerte, como el vídeo de arquitectura, la foto y el vídeo 360, etc.

Residencia Anker-Jordan por Scalar Architecture

Edificio de Viviendas con Protección Pública por Olalquiaga Arquitectos

Pasarela-Mirador sobre las Minas de Rioseco por Nacho Ruiz Allén y Jose Antonio Ruiz Esquiroz

Dis-Up! : Cómo se complementan profesionalmente con Miguel de Guzmán?
RR: Bueno, desde el principio, Miguel y yo encajamos a la perfección. Es cierto que hay que tener en cuenta que el trabajo del fotógrafo es muy solitario, y es complicado estar acostumbrado a ello y que de repente esa soledad se vea invadida de forma continua por alguien. Sin embargo, nosotros no tuvimos ningún problema, al revés, nos entendemos muy bien y eso se nota a la hora de sacar el trabajo adelante con la excelencia que los dos perseguimos. Hacemos buen equipo, tenemos la misma visión de la fotografía y la arquitectura. En la actualidad, aunque yo realizo el trabajo desde Madrid y Miguel está a caballo entre Nueva York y Madrid, todos los proyectos tienen implicación de los dos, para ello tenemos una extraordinaria comunicación y organización. La verdad es que hoy en día las distancias no importan.

Rocío Romero y Miguel de Guzmán

Dis-Up! : Ustedes son un referente indiscutido para lo que llamamos la ”fotografía escenificada de arquitectura”. Cómo se decide cuando no y cuando si escenificar…cuándo multiplicas a la modelo por toda la sala o simplemente la quitas?
RR: Principalmente soy partidaria de una arquitectura pensada y dirigida hacia las personas, y esto es un concepto que se lleva a la práctica de manera indiscutible en casi todas nuestras fotografías siempre y cuando nos es posible. Normalmente en encuadres más generales la misma imagen te pide que alguien interactúe y forme parte de la toma. No solo para dar escala, sino para que cuente y narre una historia. Para que haya un argumento. Luego hay detalles en los que lógicamente una persona no encaja. En cuanto a los tipos de registros, la propia obra arquitectura te pide un juego u otro. En ocasiones este juego es obvio y en otras no tanto, pero forma parte del proceso narrativo en el que trabajamos intensamente. A veces ocurre todo lo contrario, y es esa escenificación la que hace que una arquitectura no sea tomada con tanta seriedad o viceversa. Es un continuo y divertido juego de pareceres. Lo que se quiere realmente transmitir forma parte del juego de la fotografía narrativa.

Dis-Up! : Qué nuevas lecturas crees que es capaz de aportar a un espacio la fotografía escenificada?
RR: Esto tiene mucho que ver con lo que os contaba en la pregunta anterior. Hablamos del juego entre realidades y ficciones, de cómo hacer creer lo que queremos a través de ese juego. Todo depende de cómo y qué se cuente. Lo importante es tener claro lo que se quiere transmitir. Un ejemplo muy evidente podría ser la ”Casa del Espinar” (video de abajo) , donde escenificamos a Caperucita Roja en un frondoso bosque, y su nueva y maravillosa casa de la abuelita. En este caso, claramente la ficción creada por nosotros supera la realidad, que es lo que buscábamos. Era parte de ese juego realidad-ficción para recrear una nueva narrativa y mostrar desde la ficción una nueva realidad arquitectónica.

Dis-Up! : Cuáles son las principales dificultades (técnicas, logísticas, etc) de escenificar un espacio para su registro?
RR: Desde mi punto de vista, dirigir a esa persona/as y sobre todo contar con ellas. Todo esto sin olvidar el atrezzo de la propia escenificación. Cuando hay que ser más fiel a la realidad, la dificultad es menor, cosa que no ocurre siempre en nuestros reportajes. Cuando hay un argumento a la par que un guión a seguir, la dificultad técnica y logística evidentemente no es la misma.

Dis-Up! : Arquitectura: En vivo o en foto?
RR: Siempre he pensado que haces un buen trabajo cuando la fotografía supera a la obra in situ. Es lo que perseguimos continuamente. Muchas veces, las obras están concebidas en lugares idílicos donde todo es maravilloso, eso pasa por ejemplo en los renders en 3D, pero luego la realidad es otra completamente ajena a esos mundos ideales y las circunstancias obstaculizan, incluso empeoran la situación, haciendo muy complicada su representación. En esos casos es donde se demuestra la agilidad del fotógrafo, su estrategia y su sensibilidad, pero en mi opinión, una cosa no quita la otra. Es maravilloso poder ver la arquitectura en vivo y luego ver la documentación de esa misma arquitectura, de modo que yo no podría quedarme con ninguna de las dos opciones, se complementan. Cuantas veces habrá pasado esto de visitar nuestras obras favoritas in situ y percatarnos de que no tenía nada que ver con lo que te imaginabas viendo las imágenes en las revistas. Otras veces sorprende a mejor, hay de todo. Lo mejor es que es una gran excusa para viajar y visitar nuestros proyectos favoritos alrededor del mundo.

Academie MWD por Carlos Arroyo

Centro Cultural La Gota. Museo del Tabaco por Losada García Arquitectos

251 1st Street Brooklyn por ODA Architecture

Dis-Up! : Vivimos en un mundo saturado de imágenes. Cómo mantienes la originalidad?
RR: Cierto. Cada día por nuestros ojos suceden más y más imágenes. Nuestro cerebro asimila con mayor rapidez toda esa información que le llega. Vivimos en una época en la que, como Joan Fontcuberta expresa con exactitud, ”nada puede saciar nuestra sed de imágenes, es el SOMA de la posmodernidad”. Es complicado mantener una originalidad desde el punto de vista ”único”, parece ser que nos están vendiendo que todo ha de ser de ”una” forma, cuando en realidad, lo más enriquecedor radica en la diversidad. No creo que todas las fotografías tengan que mantener un hilo conductor, para todos los proyectos y todas las situaciones, lo veo aburrido. Cada proyecto es un mundo y tiene su manera de ser contado. Igual debería de ocurrir en la fotografía.

Dis-Up! : Qué tipo de arquitectura es la que más te gusta registrar?
RR: No tengo un prototipo de arquitectura que me guste fotografiar más, simplemente busco los puntos fuertes y las cualidades de aquello que tengo que documentar e intento ponerlo en alza a través de la composición subjetiva. Cada obra es un reto para superarme profesionalmente.

Dis-Up! : Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo?
RR: Cuando tienes que dirigir y organizar en busca de la imagen que tienes en mente. También me quedo con ese momento en el que estás completamente concentrado para sacar la que crees que será una buena imagen y la satisfacción que produce el haberlo conseguido. Luego, por otro lado, me encanta tener cada día un lugar de trabajo diferente, disfruto muchísimo viendo in situ las obras, cuando me cuentan las dificultades constructivas de cada proyecto o viajar en busca de cada uno. En realidad todo forma parte del proceso y es lo que lo hace un trabajo
especial donde la monotonía no tiene cabida. Es un lujo no tener una rutina diaria, estoy encantada con ello.

Splash por Manuel Ocaña

Escuelas Pías por Linazasoro y Sanchez

Dis-Up! : Abandonaste definitivamente el diseño o proyectas arquitectura también?
RR: No, no lo he abandonado. De vez en cuando me reúno con amigos y nos presentamos a concursos de arquitectura. Es más divertido hacerlo por amor al arte, sin tanta presión. En realidad, es como verdaderamente lo disfruto.

Dis-Up! : Cuál sería la obra de arquitectura para escenificar y/o registrar de tus sueños, qué harías ahí?
RR: Son muchísimas…Uno de los proyectos que me hubiera hecho muchísima ilusión hubiera sido el Atrio de la Alhambra de Álvaro Siza y Juan Domingo Santos en Granada. Actualmente el proyecto está paralizado, no llegaron ni a iniciarse las obras por temas de revisiones internacionales de monumentos, pero sería maravilloso poder documentarlo. Otra de las obras que me encantaría fotografiar es el Wenchuan Earthquake Memorial Museum, en China. Es un proyecto espectacular que surge desde la tierra y emerge de una manera sutil hacia la superficie mediante grietas en el paisaje. Es impresionante y verdaderamente potente. Me imagino un día de niebla con una figura negra muy dispersa… sería increíble. Un clásico sería el cementerio de Igualada de Enric Miralles y Carme Pinòs…maravilloso. O el Teshima Art Museum de Ryue Nishizawa en la Isla de Teshima, Japón…Como he dicho cada obra es un reto y poder llegar a nuevos proyectos por todo el mundo es nuestro objetivo. Sobran las palabras, cuando hay imágenes.

Rocío multiplicada en la caja de escaleras