Tomás Diez es un urbanista y tecnólogo venezolano con sede en Barcelona, y el instigador de la Iniciativa Global Fab City, que tiene como objetivo cambiar la manera en que producimos y consumimos casi todo en nuestras ciudades. Diez enseña en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC), donde, junto con una gran cantidad de socios, está lanzando un programa de Maestría en Diseño para Futuros Emergentes (MDEF). Su misión, dice, es “permitir la distribución masiva de todo, y, por todo, me refiero a oportunidades, información, acceso a herramientas, riqueza, alegría, felicidad y más”. A raíz de este programa, Space10, el laboratorio de innovación de IKEA entrevistó al venezolano y esto fue lo que averiguó:

S10: Hola Tomás, cuéntanos más sobre el nuevo programa de Maestría.
TD: Es un programa de un año en Barcelona que pretende desafiar el status quo de la sociedad, la ecología, la economía, la cultura y la política de una manera propositiva, nos gusta decir: de las protestas a los prototipos. Combinamos el potencial de las tecnologías avanzadas y disruptivas como la fabricación digital, la cadena de bloques, la inteligencia artificial o la biología sintética con nuevas formas de productos de diseño, plataformas e intervenciones en múltiples escalas. Las disciplinas de diseño están cambiando. No podemos seguir diseñando bajo el paradigma industrial, o simplemente ser impulsados ​​por los mercados y los especuladores. Como diseñadores, queremos asegurarnos de proporcionar las herramientas para que nuestros estudiantes identifiquen su misión, y trabajar en sus pasiones con nosotros en Barcelona, ​​y con nuestros socios locales y globales para implementar sus ideas en el mundo real.

S10: ¿Qué aprenderán los estudiantes y por qué es importante?
TD: Explorarán cómo los paradigmas y tecnologías emergentes están transformando todo, reflexionando sobre su papel como diseñadores, aprendiendo nuevas herramientas y aplicando todas estas nuevas habilidades a través de intervenciones en el mundo real. Es un programa intenso, pero encaja en el perfil que estamos buscando: personas que desean vivir una experiencia de transformación y aprender a cambiar el mundo. Los estudiantes del MDEF se convertirán en agentes de cambio, mientras encuentran y refinan su propósito como diseñadores y le dan sentido a su trabajo. Creemos que la educación debe evolucionar de un proceso estático y aislado a un proceso en el que los tutores o mentores aprenden de forma horizontal y en colaboración con estudiantes, investigadores, personas, comunidades y organizaciones.

S10: ¿Qué tan optimista eres sobre el futuro y por qué?
TD: Creo que el futuro es una idea del pasado. Solo podemos crear nuestro futuro, interpretar nuestro pasado y actuar en el presente. Me gusta la idea de que diseñar el futuro sea un proceso en el que no solo anticipemos lo que vendrá después, sino que realmente diseñemos el camino para llegar a donde queremos. Es por eso que es tan importante descubrir nuestro verdadero propósito y trabajar para que se convierta en realidad.

S10: ¿Cuál esperas que sea la mayor tendencia de 2018?
TD: Es difícil de decir, pero creo que será un rediseño de los sistemas de agricultura y alimentos porque el cambio climático golpeará con fuerza, y tendremos que ver cómo podemos alimentar a los seres humanos en situaciones extremas. Otra es la exploración del espacio exterior y la vida más allá de la Tierra, pero ahora solo estoy jugando a ser clarividente.

S10: Finalmente, ¿cuál es tu posesión más preciada?
TD: Amo mis tablas de surf, mis guitarras y mis computadoras. Son objetos que me brindan experiencias con mi mundo interior, con la naturaleza y con el planeta, y eso me permite convertirme en una especie de versión mejor de mí mismo.