Recientemente Sebastián Mateu, el ebanista chileno radicado en Suecia y formado en Malmstens -conocida como la ”Universidad del Mueble”- viajó a su país natal y aprovechó de visitar al equipo de dis-up! para contarle sobre sus más recientes trabajos que incluyen un set de juego inspirado en la obra de Violeta Parra y algunas de sus ”cajitas”, construcciones de pequeña escala que encierran el oficio, la obsesión y el cuidado de uno de los ebanistas contemporáneos más destacados de Sudamérica.
Abajo extractos del libro ”Voy y Vuelvo” lanzado recientemente por Sebastián:

”Voy y Vuelvo”, set de juegos y vasos para el vino navegado

Este proyecto se llama ”Voy y vuelvo” porque es un dicho tan ambiguo, como chileno. Es como decir ”en cinco minutos estoy ahí”. Viví en Chile 17 años, nací y me crié ahí. El 6 de septiembre del 2017 cumplí 15 años viviendo en Suecia y cuando digo ”voy y vuelvo” no sé si se lo digo a Chile o a Suecia.

Podría haberme inspirado mucho más en las obras de Violeta Parra y haber tenido más gente participando en este proyecto, pero por cosas de tiempos no se pudo. Además, sé que esta no es la última oportunidad en que trabajaré con gente de Chile y apurar las cosas nunca es la mejor receta.

”Voy y Vuelvo”, set de juegos y vasos para el vino navegado

Mi trabajo siempre está inspirado en mis raíces, lo que en Suecia siempre ha llamado la atención, al mezclar las técnicas suecas tradicionales de mueblería con la cultura chilena. En este viaje a Chile llevo conmigo una caja que mezcla tres oficios que a mi parecer deben ser revalorados: Mueblería, Alfarería y Tapicería.

Violeta Parra inspira mi trabajo de varias formas, lo que queda reflejado en una pequeña caja de madera de técnicas avanzadas. Ella rescató parte de nuestra identidad a través de la música y este es mi primer paso para hacer lo mismo con los oficios.

”Voy y Vuelvo”, set de juegos y vasos para el vino navegado

Una caja a la chilena para ceremonias especiales o para hacer de todos los días un día especial. Una caja de maderas exclusivas con productos de greda de Pomaire para hacer vino navegado. Un complemento especial para este producto, es un mini box que contiene juegos típicos chilenos.

caja de juegos del set ”Voy y Vuelvo”

Cuando me preguntan si soy diseñador la verdad es que no me gusta que me llamen así, porque no es lo que estudié; es una falta de respeto para quienes pasaron años estudiando diseño. Por eso mismo me decidí a colaborar con amigos y colegas que tienen los estudios y conocimientos que yo no.

Sebastián Mateu en Malmstens

Siempre sentí que la palabra o la definición ”mueblista” no refleja del todo mi trabajo, ni el nicho en el que me había enfocado. Un día llegó una visita ejemplar a Malmstens, el japonés Kenji Suda, cuarta generación ebanista en su familia, y título de Patrimonio Nacional en su país. Durante su presentación dijo yo ”soy Sashimono, que si lo traducen al inglés sería Cabinetmaker (mueblista), pero esa no es la traducción correcta, está tan equivocada como la traducción de ”karaoke”. Un Sashimono se enfoca directamente en productos más pequeños y de alta calidad técnica”. Desde ese
día pensé que llamarme ”ebanista” era lo más sensato.

Cuando me dicen artista, lo valoro, porque significa que mi trabajo es apreciado como un tipo de arte. Pero tampoco me siento muy cómodo ahí, porque a la gente que sale en la tele ”haciendo nada” también son llamados ”artistas” y si tengo que compartir la misma denominación con ellos, soy feliz de solo poder decir que soy ebanista.

”Mapu”, transportador de merkén

Diseñé un producto inspirado en lo más simple de la cultura chilena, el merkén. Al producto lo llame ”Mapu” e hice un tríptico explicativo de cómo usarlo. Mucha gente, amigos y familia de Chile como chilenos residentes en Suecia, vieron esto como algo negativo. Pero los que me conocen saben lo feliz que estaba cuando fui invitado a almorzar en el ayuntamiento de Estocolmo con
la familia Real de Suecia.

Durante un acto, pude entregar el regalo. Sin embargo, Paulina Silva, que trabaja con la Presidenta, se las arregló para darme cinco minutos para poder explicarle el significado del obsequio. Ella miró mi trabajo con asombro y con mucha humildad recibió a ”Mapu” en sus manos. ”¿Por qué te inspiraste en el merkén e hiciste algo tan lindo sólo para guardar un poco de aliño?”, me preguntó.

”Mapu”, transportador de merkén

”Lo qué pasa, Presidenta, es que este aliño es muy común y los chilenos tendemos a olvidarnos y desvalorizamos a lo que estamos acostumbrados; lo que somos nosotros mismos,
nuestra esencia, cultura y tradiciones. Ese es un aliño hecho por mapuches y no nos podemos olvidar que ellos lucharon más de 500 años por la independencia de Chile y ahora, querer desterrarlos me parece un pecado. Ellos son un emblema del país, ¡no un problema! Por eso, en mi producto di tanta importancia a un poquito de aliño”, respondí.

Michelle Bachelet recibiendo su ”Mapu” de manos de Sebastián Mateu