Camila Pontikas es una de las diseñadoras de vestuario más vanguardista de la escena chilena. Su propuesta material, sumado al imaginario visual que le presenta Punta Arenas, su ciudad natal, son las herramientas de trabajo que la distinguen entre sus pares.

Dis-Up! : ¿Qué despertó tu interés en el diseño de vestuario?
CP: Cuando niña, me gustaba muchísimo dibujar, recuerdo aburrirme en clases y pasar gran parte del tiempo pintando en mis cuadernos, haciendo esculturas en greda, tallando, hasta pintar los muros de mi habitación, siempre me he expresado a través de la creación. Mi abuelo materno era arquitecto, gracias a él y a su influencia, el diseño siempre fue algo cotidiano para mí. No sé si hay un momento en el que comencé a sentir interés particular por el vestuario, aunque siempre ha estado presente en mi vida, mi madre nos hacia ropa a mi y a mi hermana cuando pequeñas, muchas veces la observé trabajando. Ya adolescente y buscando destacar de los demás, en conjunto confeccionábamos prendas con telas que yo escogía, me llamaba la atención el proceso de construcción, como se llega de lo plano en una hoja de papel a generar curvas y formas. Fue esta practica la que me hizo valorar la vestimenta y la capacidad que tiene de proyectar quienes somos y nuestra individualidad.

Dis-Up! : ¿Cómo ha influido tu contexto social y territorial en el diseño de tus piezas?
CP:
La influencia es tremenda, es complejo vivir en una zona extrema y aislada, con una geografía particular que a la vez sorprende y encanta. Estos factores generan una sensibilidad distinta en la comunidad magallánica en general, creando una identidad propia en un contexto de gente solidaria con conciencia social, colaboración comunitaria y apego por las tradiciones. Vivir ahí ha sido determinante en la formación de mi identidad, en mi carácter y es inevitable que esto se refleje en mi trabajo. En mi imaginario creativo están los paisajes modelados por la fuerza del viento y la lluvia, las texturas en la naturaleza, las formas en el hielo y aunque no ha sido de manera intencional, mi región se hace presente en mis colecciones.

Campos de Hielo Sur

Dis-Up! : ¿Hubo algún vestido que marcara un antes y un después en tu carrera?
CP:
Si, hay un look de la colección ”Solstice” que me hizo avanzar y me llevo a descubrir distintas formas y técnicas de trabajar ciertos materiales. Estaba pasando por un vació creativo, completamente frustrada, llevaba más de la mitad de la colección hecha, pero sentía que no había una propuesta en cuanto a forma o textura con la relevancia suficiente que me dejara conforme. Esta especie de ”crisis” fue la que me llevo a explorar nuevas materialidades.

Tenia ganas de trabajar con materiales translucidos, brillantes, por ahí partí, probando su comportamiento y distintas ideas con el objetivo crear volúmenes interesantes, buscando la tridimensionalidad. Después de experimentar con distintos elementos, llegué al policarbonato, considerando que es un material rígido y que para hacer vestuario se necesita cierta movilidad, concluí que la única forma en la que podía generar curvas envolventes y flexibilidad era creando una red conformada por módulos hexagonales hechos a su vez por piezas triangulares.
Diseñé y mande a cortar las planchas con láser y al recibir las piezas me di cuenta que no podía modelarlas con precisión, así que con la ayuda de un amigo, fabricamos una maquina hechiza con piezas que saqué incluso de mi secador de pelo. Después de días solucionando problemas llegue al resultado que esperaba.

La búsqueda y el análisis de materiales y técnicas por los que pasé al ir solucionando las dificultades que se me presentaron, definitivamente me abrieron la mente, descubrí la manera de crear nuevas formas y desde ese punto hasta ahora, como una evolución de esta prenda, realicé el que yo creo es mi más grande logro en cuanto a diseño y textura, el traje final de ”Solstice”, por lo mismo, diría que el camino recorrido para lograr este primer look fue y es trascendental.

Vestido final Solstice. Foto por Scarlet Lazo

Dis-Up! : ¿Qué opinión tienes sobre la disponibilidad de materiales, la sobre explotación de recursos o el cambio climático? ¿Cómo se plantea tu trabajo frente a estos escenarios?
CP: El impacto de la industria masiva y el fast fashion es devastador, se fabrican miles de prendas al año de baja calidad y se ha incentivado a la gente a consumir y desechar sin limites, generando toneladas de residuo textil y químicos altamente tóxicos, esto es una clara consecuencia y la prueba de que el sistema de consumo impuesto por las grandes cadenas se ha arraigado en nuestra sociedad, lo inmediato y lo desechable se ha instaurado como parte de nuestra cultura.

Mi trabajo se aleja muchísimo de este sistema. Produzco alrededor de 4 prendas al mes, hago todo de forma personalizada y a medida para mis clientes. Trabajo con materiales de alta gama, que se alejan de estos estilos de producción. Además siempre estoy investigando y tratando innovar con materiales no contaminantes, que sean renovables y autosustentables. Es importante tomar conciencia de que la industria de la moda es la segunda mas contaminante, y que el desarrollar un sistema textil que encaje con el nivel de desarrollo y nuevas necesidades presentes en el siglo XXI es imperativo y es sin duda uno de los desafíos más grandes que tiene la industria y que tenemos como sociedad. Creo que es tarea del Gobierno, Colegios y Universidades, incentivar y potenciar la investigación de nuevos materiales, es necesario generar una transformación, y estar conscientes de que todos somos parte del cambio.

Dis-Up! : ¿Quién o qué ha sido la mayor influencia en su trabajo hasta la fecha?
CP: En general mi trabajo esta influenciado por experiencias personales y por la obra de varios artistas, pintores, escultores, arquitectos y diseñadores. No se si me atrevería a seleccionar sólo uno como mayor influencia, pero en el rubro de la moda me inspiran Valentino Garabani, Donatella Versace, Guao Pei, Gareth Pug, Iris Van Herpen, Alexander Mc Queen y Stephane Rolland entre otros.

Dis-Up! : ¿Cuál dirías que es tu habilidad más fuerte y cómo la has ido perfeccionado a lo largo de los años?
CP: Aparte de ser testaruda, obsesiva y poder trabajar sin dormir por largos períodos de tiempo, me he dado cuenta con el tiempo que soy mas observadora que el resto. Muy preocupada de los detalle, no me conformo con lo simple ni lo obvio, pruebo cosas nuevas, adquiero más experiencia y por extensión, mejoro.

Cristales de hielo cortados en láser, modelados y bordados uno a uno con pedrería sobre tulle

Dis-Up! : ¿Tu trabajo expresa una interesante mezcla de poesía y aciertos técnicos. ¿Esto es una deformación o piensas que es el enfoque que los diseñadores de vestuario deberán adoptar en un futuro cercano?
CP: Cada diseñador tiene una forma distinta para crear su obra, pero para mi, aparte de lo técnico, es importante inspirarme en algo, en una memoria, una historia, un lugar, una idea…crear un relato visual, que no sea un trabajo sin alma. Por ejemplo antes de comenzar la colección de este año estuve muy melancólica sobre mi tierra. Recordaba cuando caminaba sobre la laguna congelada, observaba el agua debajo del hielo, las trizaduras que se hacían mientras caminaba, el ruido de estas, el viento en mi cara…esa fue la chispa que dio inicio a todo. Luego la obra toma vida propia. La grietas se transformaron en un estampado y los cristales de hielo en un vestido. Al tener esta inspiración, todo fluye, solo hay que tener claro la intención y la finalidad del vestuario que estas diseñando. Mis ideas y temáticas no obedecen a la corriente de moda del momento, por lo mismo idealizo todo un poco más, trato de materializar sensaciones y hacer cosas un poco más imperecederas.

Dis-Up! : ¿Qué técnicas y materiales de producción usas frecuentemente en tu trabajo?
CP: En el proceso de moldaje, corte y confección uso exactamente las mismas técnicas y materiales que en cualquier taller de costura. Para los bordados por ejemplo lo más frecuente es trabajar a mano con materiales nobles directamente sobre las prendas o sobre tulle. Para varios diseños he fabricado mis propias piezas para bordar, con materiales como acrílico, policarbonato, vidrio, PLA, gamuza, cuero, o diversas telas, con técnicas como el corte láser, la impresión 3d o el troquelado. Últimamente he estado diseñando estampados y telas con la técnica de la sublimación y también he fabricado telas caladas o redes que hago con vectores y mando a cortar con tecnología láser.

Vestido creado en colaboración con Elisa Halvorsen. Piezas impresas con tecnología 3D en filamento PLA fluorescente

Detalle vestido con Elisa Halvorsen

Dis-Up! : ¿Qué procesos o materiales te gustaría explorar en el futuro?
CP:
Este año diseñe una prenda bordada con piezas impresas en 3d creadas en colaboración con la diseñadora industrial Elisa Halvorsen. Esta es una técnica que me encantaría seguir incorporando, pero de manera aun más experimental y con otro tipo de filamento como el Flex, por ejemplo. Trabajando con Elisa me di cuenta de que las posibilidades son infinitas, desde hacer pequeñas piezas o placas, rígidas o blandas a imprimir directamente sobre tulle, o puedes hacer una sola estructura enorme si tienes la posibilidad de utilizar una impresora 3d de mayor superficie de impresión. También me llama la atención el termo formado por vacío, me gusta mucho la limpieza y acabado pulido que da a algunos materiales. Aprender a trabajar metales y soldadura, creo que podría ampliar mis opciones al momento de diseñar, me parece interesante y útil.

Dis-Up! : ¿Cuál dirías que es el gran ”poder” de la vestimenta?
CP:
 El vestuario es un tipo de comunicación no verbal y desde las primeras civilizaciones, hasta el día de hoy ha sido trascendental siendo reflejo de la tradición de diversas culturas, además en muchos casos, por medio de técnicas textiles, se mantienen y fortalecen tradiciones ancestrales. Es a través del vestuario que se exterioriza el status, jerarquía, espiritualidad, sexo, etc.  Cada prenda que usamos revela algo de nosotros. El color, el modelo o el estilo que seleccionamos es influenciado por nuestras experiencias y por lo que queremos proyectar o como nos sentimos, creamos una imagen y construimos nuestra identidad a través de la vestimenta.

Dis-Up! : ¿En qué estado está el diseño de indumentaria en Chile?
CP: 
Considero que varias instituciones han mejorado en comparación a la época en la que yo estudiaba. Sigo a varios a través de redes sociales, y aunque el nivel de exigencia y preparación ha avanzado mucho, por lo menos la mitad de las escuelas en las que se imparte la carrera tienen una visión más comercial que artística. Preparan a cientos de diseñadores enfocándose en el retail y eso me parece un desperdicio y deseo, por el bien de los futuros estudiantes y del diseño de indumentaria, que se cambie el foco y se dirija más hacia lo creativo y experimental.

Piezas de acrílico espejo cortadas con tecnología láser y bordadas a mano

Dis-Up! : ¿Cómo ha evolucionado tu trabajo desde que comenzaste tu propia marca?
CP: Comencé diseñando vestuario de alta costura, de lujo, con diseños modernos y experimentales, pero creo que cada vez tengo menos miedo a tomar riesgos, a probar nuevos materiales y tecnologías. Podría decir que ahora estoy en constante evolución y movimiento.

Dis-Up! : ¿Qué rol te parece que tiene o tendrá la ropa en la identidad de género?
CP:
Es un momento importante en la historia como también para el diseño de vestuario. Lo que estamos viviendo es el resultado de una lucha social que ha demorado años y hoy ya no tenemos que conformarnos con las barreras de géneros impuestas. Hay mucho más libertad para las personas para crear, para transmitir tu discurso político, de lucha o simplemente estético mediante su modo de vestir.

Dis-Up! : ¿Hay algún tipo de ropa que evites usar?
CP: No es que la evite, pero por alguna razón, lo informal y poco glamoroso de la ropa deportiva me incomoda. A pesar de que la uso con mucha frecuencia, no hay forma de estar en agrado y por lo mismo evito a toda costa ser vista con mis tenidas sport.

Top bordado con piezas acrílico espejo

Dis-Up! : ¿Tienes pensado diseñar ropa para hombres?
CP: Hasta hace unos años atrás no me provocaba mucho interés porque la mayoría de los hombres, por lo general, no se atrevía a probar colores, estampados o cosas que rompieran los esquemas. Hoy en día, que están desapareciendo las barreras de género, lo he empezado a evaluar.

Dis-Up! : ¿Cómo se recibe tu trabajo internacionalmente?
CP: Con mi primera colección tuve varias entrevistas y me solicitaron vestuario para producciones en medios nacionales, también me invitaron a un desfile en Vancouver Fashion Week. En esta segunda colección, con mi participación en el Santiago Fashion Week 2018 y el haber ganado la beca New Talent del Instituto Marangoni, me dieron varias menciones en medios Latinoamericanos, Koreanos, Rusos y en la prensa Italiana. Además me invitaron a participar en el Madrid Fashion Week y el New York Fashion Week. Este año apuesto por hacer más editoriales para revistas internacionales y seguir dando a conocer mi trabajo.

Dis-Up! : ¿Cuál es la lección más importante que has aprendido desde que comenzaste con tu marca?
CP: La autogestión. Nadie va a hacer algo por ti. Si tienes buenas ideas, tienes talento y te quedas en tu casa nunca va a suceder nada. Hay que luchar por lo que deseas. Me parece que los primeros 4 a 5 años después de la universidad es solo trabajo. Hasta antes de eso no ves dinero porque todo lo inviertes en lo que te apasiona. Hay que ser tremendamente pro activo.

Pasarela Camila Pontikas

Dis-Up! : ¿Qué consejo le darías a los jóvenes diseñadores de vestuario?
CP: Que dejen a un lado su ”ego millenial”. Un chico recién salido de la Universidad no sabe nada, solo tiene una base, así que lo primero es educarse, recomiendo trabajar mínimo dos años con alguien de quien se pueda aprender el negocio. Eso ahorra mucho tiempo. Que no se inspiren en colecciones de otros, que vuelvan al origen, que sean más observadores, que se dejen caer sin miedo en el magnetismo del proceso de creación. Lo primero y lo más importante siempre es hacer las cosas como uno cree y hacerlas lo mejor posible, arriesgarse, si te equivocas da lo mismo, por que los errores vienen siempre de la mano de un tremendo aprendizaje. Y por sobre todo garra. Por mi experiencia, me atrevería a decir que ser un creativo independiente en Chile es más difícil que dedicarse a cualquier otra cosa, es una batalla constante.

Dis-Up! : ¿Qué fue lo último que viste que te hizo admirar al ser humano?
CP: 
Últimamente me he sentido muy atraída por la arquitectura, las obras de Zaha Hadid Architects. Son lejos lo más impresionante que he visto en años, realmente fantástico e inspirador.

Pasarela Camila Pontikas