Sobre un pantanoso arrozal ubicado en la ciudad de Tangerang, Indonesia, el estudio local RAW Architecture ha instalado la escuela Alpha Omega apoyada por una estructura de pilotes que elevan las cuatro alas del programa a 2.1 metros del nivel de terreno natural. Lejos de ser un problema, el inestable terreno representa una experiencia para el día a día de los alumnos que conviven en un entorno natural y desarrollan un sentido de cercanía con la naturaleza, invocando así la experiencia de aprendizaje al aire libre.

La solución para responder al encargo del proyecto fue crear una colaboración óptima entre las variables económicas y creativas que fue resuelta con un esquema de construcción mixto que integra albañilería de ladrillo, estructuras metálicas y bambú recolectados localmente.

La estructura de acero se eligió no sólo por su capacidad para sostener la carga estructural con eficacia, sino también por su velocidad de construcción y durabilidad vigorosa. Todo el edificio se apoya en esta estructura, desde las fundaciones a la cubierta. Mientras que el bambú, por otra parte, es la materia flexible que requiere poca mantención y siempre está disponible en la zona. Esta disponibilidad también se relacionó con el ladrillo y los hormigones.

La estructura se combina con el bambú en la cubierta para crear una forma parabólica que se puede inclinar o doblar mientras se mantiene la restricción de costes en el presupuesto. El ladrillo está apilado con patrones de vacío de vacío que permiten la circulación de aire cruzado en la fachada. Mientras tanto, el hormigón desnudo pulido se utiliza como acabado para pisos por su su durabilidad para la actividad escolar diaria.

Un objetivo del proyecto fue crear un vínculo de colaboración entre las personas y sus edificios. Al iniciar un ciclo social sostenible con la participación local, se integraron procesos creativos colectivos de construcción mediante la contratación de artesanía local diversa que rebajó los costes en los margenes de las constructoras.

La escuela fue diseñada como un edificio con un sistema de enfriamiento pasivo, que depende en gran medida de la ventilación de aire cruzado. El techo alto y abierto, diseñado como vía de ventilación, seguido de los porosos muros de ladrillo de cada lado de las paredes de las aulas de clases, ayudan a sentir el espacio fresco durante cualquier época del año. De esta manera, el flujo de aire interior circula óptimamente sin necesidad de utilizar aire acondicionado.

Para el problema del calor, la estructura encima del pasillo vuela 2 metros para crear un parasol natural mientras que proporciona la protección contra la caída pesada de la lluvia. El techo de Nipah, la fachada sólida de ladrillo, los techos de bambú y los acabados de los pisos de hormigón proporcionan materiales de baja conductividad térmica, lo que permite que el edificio se enfríe durante el año entero.

planta de implantación