El colectivo de artistas y diseñadores japoneses, Euphrates, junto a su director creativo, Masahiko Sato, han creado un cortometraje experimental que sigue una secuencia hipnótica del movimiento de una bailarina usando el Rotoscopio, máquina que reemplaza los fotogramas de una filmación real por dibujos ”calcados” sobre cada fotograma a fin de transmitirle al dibujo naturalidad. En este caso, la interpretación traza las líneas y curvas del cuerpo del bailarín mientras se mueve por el salón.

Formas y geometrías que siguen la trayectoria de la danza se convierten en animaciones abstractas, cada una generada por métodos matemáticos. Estas líneas de movimientos independientes fueron creadas conectando el movimiento de las articulaciones de la bailarina, utilizando un algoritmo basado en computadora para encontrar y delinear sus movimientos específicos dentro del espacio.