Desde hoy y hasta el 08 de octubre de 2018, el Metropolitan Museum of Art de Nueva York revisa las relaciones entre la moda y la Iglesia Católica en una exposición llamada ”Heavenly Bodies: Fashion and the Catholic Imagination” (Cuerpos celestiales: la moda y la imaginación católica). Organizado por Costume Institute del propio museo, en colaboración con el departamento de Arte Medieval, la exhibición explora cómo las imágenes y el simbolismo de la religión han impactado en los diseños contemporáneos de alta costura y prêt-à-porter.

“La exposición sitúa el vestuario junto con las obras de arte religiosas para proporcionar un contexto interpretativo del compromiso de la moda con el catolicismo. La mayoría de los diseñadores presentados en la exhibición se criaron católicos y si bien muchos de ellos ya no practican el catolicsimo, la mayoría reconoce su influencia significativa sobre su imaginación”. dijo el comisario jefe, Andrew Bolton, durante una conferencia de prensa.

En la muestra, repartida en dos sedes del Metropolitan Museum of Art, los visitantes están invitados a hacer una “peregrinación” a través de varias secciones del edificio de la Quinta Avenida, antes de viajar a ”The Met Cloisters” en el extremo norte de Manhattan para la segunda parte.

Los dos lugares cubren diferentes temas relacionados con el título general, en un total de 25 galerías y 5.570 metros cuadrados de espacio de exhibición diseñado por la firma de arquitectura de Nueva York Diller Scofidio + Renfro

En la Quinta Avenida, que se extiende a través de las galerías bizantinas y medievales, las vestimentas y conjuntos que se exhiben representan la opulencia y la “pompa” a menudo asociada con el catolicismo. Ahí, piezas extravagantes de famosos diseñadores como Alexander McQueen, Yves Saint Laurent, Jean Paul Gaultier y John Galliano fueron elegidos por sus conexiones visuales con “los cultos de los santos, los ángeles y la Virgen María”.

Dispuestos en una fila hay una serie de diseños contemporáneos basados ​​en la sotana, una prenda de vestir de cuerpo entero típicamente usada por miembros masculinos del clero, mientras que una serie de maniquíes enfrente muestra varias interpretaciones del hábito de la monja tradicional.

En el espacio Anna Wintour Costume Center se encuentra una colección de más de 40 túnicas y vestimentas papales tomadas de los archivos del Vaticano y la Sacristía de la Capilla Sixtina, que datan de mediados del siglo XVIII a principios del siglo XXI. Las prendas delicadamente bordadas y las coronas, tiaras y otras joyas decoradas intrincadamente son las primeras piezas de la colección histórica que se exhibirán en The Met desde 1983, y algunas nunca se han visto antes en el Vaticano.

Mientras tanto, en la parte alta de la ciudad, los Cloisters (una colección de monasterios franceses reconstruidos juntos en el parque Fort Tyron) muestran elementos influenciados por los aspectos más contemplativos de la religión.

“Estos espacios proporcionan el marco conceptual para las modas inspiradas en órdenes monásticas. Los diseñadores presentados son bien conocidos por sus sensibilidades minimalistas y paletas de colores monocromáticas”. agregó Andrew Bolton.

Las exhibiciones más dramáticas en este lugar son dos conjuntos de bodas ubicados en distintos espacios del altar dentro del complejo, uno del difunto diseñador español Cristóbal Balenciaga, y un par de atuendos Valentino presentados en altos podios en uno de los espacios del patio.

Otra sala presenta representaciones del jardín de Edén, incluyendo un conjunto de prendas de la marca japonesa Undercover impreso con escenas detalladas de un tríptico de pinturas titulado El jardín de las delicias del artista holandés Hieronymus Bosch de los siglos XV y XVI.

The Costume Institute organiza una exposición de primavera cada año, cuya apertura el primer lunes de mayo está acompañada por The Met Gala, uno de los eventos más esperados en el calendario anual de la moda en los Estados Unidos.