Fundación Alumnos47 es una organización mexicana que fomenta la generación y el intercambio de conocimientos donde se exploran problemáticas actuales a través del arte contemporáneo en su relación con otras disciplinas para analizar la vida cotidiana. La sede, ubicada en la colonia San Miguel Chapultepec, es un centro de recursos para el aprendizaje y la investigación que dispone de un fondo documental especializado en arte contemporáneo y una colección de libros de artistas. Con el objetivo de crear un espacio estimulante que fomente la interacción a través de libros y publicaciones, el 2017 la fundación lanzó un concurso internacional para el diseño del Pabellón Kiosko 2018.

Tras lanzar la convocatoria, se recibieron cuarenta y nueve propuestas provenientes de diferentes estados de la República Mexicana y una fuera del país. Luego de una larga y tortuosa deliberación, el jurado integrado por Chus Martínez, Daniel Garza Usabiaga, Tiago Pinto de Calvalho y Fermín Espinosa, seleccionó un ganador: Kkiioosskkoo por Pedro Ceñal Murga, Roberto Michelsen Engell y Adrián Ramírez Siller.

”Nuestro jurado basó su decisión en que la propuesta ganadora tuviera una clara inspiración y relación con las publicaciones en el arte contemporáneo y considerara lo editorial como un espacio performático de experimentación. El proyecto también debería poder adoptar diversas configuraciones espaciales donde diferentes eventos artísticos serán detonados a partir de las mismas. La decisión tomada responde perfectamente a lo que queremos comunicar con Kiosko.” argumentó Eva Posas, directora del proyecto.

Kkiioosskkoo sintetiza la tectónica y la materialidad de un quiosco entendido a partir de sus dos configuraciones arquitectónicas -puesto de periódicos y pabellón- y luego los traslada a un nuevo contexto: un jardín plano rodeado de árboles con copas voluminosas y flanqueado por una casa antigua.

La piel del nuevo pabellón sigue la plasticidad del suelo natural, es una extensión del mismo, y ​​se eleva gradualmente culminando en una pendiente de a gran escala. En lugar de interrumpir el espacio verde, esta pendiente lo reorganiza habilitando, con su mismo material, una quinta fachada cuya geometría invita a sentarse, reclinarse e interactuar con otras personas y en la que se genera una isóptica que facilita dinámicas que van del comportamiento contemplativo al lúdico. La plataforma es apoyada por una estructura que duplica el espacio útil al contener un jardín interior que es al mismo tiempo una especie de caverna ligera y permeable.

Compuestos por materiales y prefabricados que se usan comúnmente en jardines y parques públicos, cada una de las columnas perimetrales admite paneles de malla intercambiables que permiten una multitud de modulaciones y que otorgan flexibilidad programática. Estos también funcionan como un soporte para exhibir publicaciones, piezas de arte, objetos variados, referencias para presentaciones, entre otros.

Al terminar su ciclo en Alumnos 47, Kkiioosskkoo se puede desarmar y reubicar fácilmente en otro sitio, con la posibilidad de llevar un registro de su primer emplazamiento –el pasto que fue extraído– y dejando una huella de su presencia en el jardín. En cada nuevo emplazamiento, tras portar más elementos, adoptar nuevas extensiones y envestirse de nuevas pieles, se convertiría en testimonio de su génesis; como una ruina en constante contingencia.