Después de su serie de tazas hechas con cera cosmética y cabello humano, la estudiante húngara radicada en Holanda, Krisztina Czika, se ha graduado de la Gerrit Rietveld Academie con un proceso que busca reutilizar la cera cosmética (utilizada frecuentemente en depilación) para producir productos en masa.

Así, en su tesis bautizada como ”What the hair are we doing” la recién graduada se ocupo de la cera cosmética usada que, por razones de higiene y privacidad, no se puede reciclar en los salones de depilación ni volver a utilizar por terceros, incluso si el material todavía tiene todas sus cualidades potenciales.

”La cera cosmética tiene cualidades para ser reciclada, y contribuye a una producción circular que podría ser beneficiosa para nuestra economía. Mi intención con este proyecto no era proponer o proporcionar posibles aplicaciones, sino aumentar la conciencia sobre el acceso a las materias primas a granel porque estoy perdiendo la apreciación de de dónde vienen ciertos materiales y quería reflexionar sobre lo que sucedería si la cera cosmética usada pudiera ser utilizada en una producción en masa.” dijo Krisztina Czika.

 

¿Podría la cera cosmética usada convertirse en un material potencial después de su propósito original? ¿O estamos demasiado obsesionados con nuestra privacidad ycon nuestros desechos íntimos? dijo Krisztina Czika, quién utilizó cera cosmética usada y fundida para crear una serie de revestimientos de muro a modo de ejercicio demostrativo.