Estas cuatro viviendas de uso temporal descansan en la cima de una colina a las afueras de la ciudad argentina de Villa Allende, en la provincia de Córdoba. Se trata de un conjunto llamado ”Los Miradores” que fue proyectado por Andrés Alonso sin un mandante definido por tanto se pensó en el hombre y la mujer de un mundo globalizado, en el cual, se ha ido perdiendo la singularidad que caracteriza a cada región. Desde este paradigma, esta obra intenta recuperar el espíritu de la arquitectura como arte, una arquitectura que vaya más allá de resolver las necesidades básicas del hombre pensado como un objeto estereotipado.

”Los cuatro volúmenes proyectados se fugan en busca de un mundo vertiginoso, la simpleza que propicie la calma, el reposo necesario que antecede la pregunta, esa pregunta que cuestiona las convenciones establecidas, dando lugar a una respuesta singular del sujeto atravesado por el discurso de la época, esa pregunta que se responde en la contemplación del vacío, como única manera de reconocer el deseo real, que debería ser la causa de toda existencia.” dice el arquitecto Andrés Alonso.

De esta reflexión surge un edificio escópico de 450m2, con un basamento semienterrado continuo, el cual aloja la zona de dormitorios, revestido en ladrillo, retomando la tradición de la región como fundamento de la identidad local. Sobre este, se apoya la zona diurna, materializada por cuatro prismas rectangulares blancos y puros de las mismas proporciones que el basamento, pero rotados sobre el núcleo de servicios, proyectándose hacia el horizonte para hacer foco sobre oriente.

sección transversal

axonométrica