Maravillado con la expresividad pétrea y monolítica del hormigón visto, tan característico de la obra de Luciano Kruk, el hijo de un antiguo mandante del arquitecto argentino le encargó, a él mismo, una residencia privada ubicada en una parcelación privada zona norte del Gran Buenos Aires.

”Casa Mach” es en una casa de metraje mínimo cuyo programa se resuelve en una sola planta que incluye dos dormitorios, un área social compuesta por una cocina-comedor en relación directa con un estar vinculada a una galería semicubierta y otro espacio de estar, de menores dimensiones, para ser vivido como área para cine y TV.

El cliente manifestó el deseo de que la casa albergara un patio interior con presencia de verde y de agua. La estrategia consistió en el armado de una planta cuadrangular cerrada en sus laterales por muros prácticamente ciegos, replegando la vivienda hacia su interior y abriéndola hacia el frente y contrafrente, generando, así, una vista cruzada calle-jardín exterior.

Los distintos espacios de uso de la vivienda se organizaron sobre una grilla ortogonal de tres por tres módulos, en cuyo módulo central se dispuso el patio requerido por el cliente, el cual se compuso por un espejo de agua, terreno natural y vegetación contenidas en un espacio a tajo abierto.

El vano generado en la cubierta permite el ingreso de luz solar que, al reflejarse sobre la superficie del agua produce, a lo largo del día, distintos efectos lumínicos. A través del cerramiento acristalado de este ambiente exterior, estos efectos se proyectan en el interior de la casa y le transfieren, junto con las plantas, una atmósfera de calma e intimidad. Este módulo descubierto funciona en la planta como organizador espacial, alrededor del cual se dispusieron el resto de los ambientes interiores, los cuáles se vinculan de manera franca con el paisaje exterior.

 

Al frente se dispuso un espejo de agua que oficia de fuelle entre la calle y la vivienda. Esta intención de generar privacidad fue reforzada mediante la incorporación de plantas acuáticas frente al dormitorio.

El cerramiento posterior se materializó por medio de grandes planos vidriados corredizos que, al abrirse, unifican los espacios interiores con el deck contiguo semicubierto; de este modo, la apertura permite ampliar este sector de la vivienda a un gran espacio en estrecha comunicación con el verde exterior. La presencia de semicubiertos antepuestos a estos planos transparentes se encarga de regular el ingreso de luz natural directa y su incidencia térmica.

El contrafrente goza de largas vistas hacia una boscosa arboleda. Ante la contingencia de que con el transcurso del tiempo el barrio se vaya consolidando y estas vistas puedan verse reducidas, se diseñó un espacio verde privado en el que se proyectó un espejo de agua y una piscina. Además del control solar pasivo provisto por la propia arquitectura, la vivienda cuenta con sistemas de refrigeración de aire tipo Split y de calefacción por piso radiante.

planta general


+INFO

Casa Mach
Arquitectura: Luciano Kruk
Ubicación: Maschwitz, Buenos Aires, Argentina
Construcción: Constructora Correa
Coordinación dirección de obra: Arq. Belén Ferrand
Colaboradores: Arq. Josefina Perez Silva – Arq. Andrés Conde Blanco – Alice Salamone – Isabelle Ducrest – Denise Andreoli – Dario Cecilian
Editorial: Arq. Mariana Piqué
Superficie: 142m2
Año: 2016
Fotografías: Daniela Mac Adden