El arquitecto Manuel Ocaña ha recibido el encargo de dividir un departamento antiguo en tres departamentos de lujo como parte de una operación de inversión inmobiliaria en Madrid. Y aunque este punto de partida -una inversión inmobiliaria- generalmente implica dejar de lado la variable creativa, el proyecto ”Almagro” demuestra que la palabra ”negocio” no impone ningún tipo de restricción al arquitecto comprometido.

”Los clichés que están teniendo éxito en el negocio inmobiliario se modifican aplicando algunos procedimientos de inteligencia técnica sobre ellos. Queremos demostrar que esta llamada Estética del Capitalismo no es un problema para el arquitecto comprometido. Se trata de trabajar el acabado, el ensamblaje y, por último, el diseño.” dice Manuel Ocaña.

En los tres departamentos se aplicó el mismo criterio de diseño y zonificación. Dos recintos con paredes curvadas de vidrio resueltas en carpintería metílica contienen baño y dormitorio para generar una tensión diagonal que es equilibrada por todo aquello que se encuentra fuera de estas salas, el área más pública que destaca por tener espacios de esquinas convexas, incluso las de la cocina y los armarios unidos a las paredes perimetrales.

”Queremos demostrar que la arquitectura puede ser académicamente digna mientras se trabaja con un repertorio tendencioso. Solo se trata de incluir un pensamiento original en él, lo que permite que un proyecto común de figurativismo vintage sea un trabajo de arquitectura especial y comprometido.” agregó Manuel Ocaña.

plantas de los 3 departamentos


+INFO

Almagro
Arquitecto: Manuel Ocaña
Ubicación: Madrid, España
Equipo: Miguel Molins, Yolanda Herránz y Vicente Monroy
Superficie: 50m2 cu
Año: 2017
Fotografías: Rocío Romero | Imagen Subliminal