La diseñadora catalana Marta Giralt Dunjó se ha graduado del máster en Material Futures de Central Saint Martins -Londres- con ”Visual X”, un kit de realidad virtual que permite a los usuarios vivir fantasías sexuales que podría ayudar a rehabilitar a personas “fantasías sexuales extremas”. La idea apareció después de que la diseñadora escuchara sobre el uso de la realidad virtual en la industria de la pornografía.

Su investigación la condujo a estadísticas relacionadas con la forma en que las imágenes pornográficas hardcore “normalizan” el comportamiento sexualmente desviado y luego comenzó a cuestionar cómo la implementación de la realidad virtual podría mejorar o empeorar el problema.

“Las primeras investigaciones de realidad virtual demuestran que hay ciertas experiencias que tienen un impacto en la psique humana, así que a través de mi proyecto, quise entender cuál sería el impacto en nuestra sociedad al acceder a ciertas fantasías sexuales extremas en formato de realidad virtual, en este caso, una violación.”

Como parte del proyecto, Dunjó creó tres objetos para acompañar unas gafas de realidad virtual, llamados Thuom, Suna y Avigan. Cada uno de los tres objetos, hechos de plástico negro brillante y caucho, se basan en los tres orificios por los cuales la ley del Reino Unido define el acto de violación.

“Me concentré más en los objetos que facilitarían la experiencia de violación en formato de RV en lugar de la propia experiencia. Mi idea es que estos objetos estarían conectados a unas gafas de RV a través del cual los usuarios verían y escucharían la experiencia, pero los objetos la completarían a través del sentido del tacto”.

Si bien el proyecto es conceptual, Dunjó anticipa que este tipo de equipos es algo que aparecerá en un futuro muy cercano, y es el “dilema moral” que vendrá con estos productos que ella piensa debe ser discutido.

“Es relevante predecir estos escenarios antes de que tengan lugar en nuestra sociedad y estén disponibles en el mercado. Si la pornografía hardcore actual se trasladara a un dominio virtual mañana, ¿cuál sería el impacto en la sociedad? ¿Se estimularía la conducta sexual desviada o simplemente se convertiría en un mecanismo para explorar y entretener las fantasías sexuales que son ilegales e inmorales en el mundo real?” agregó Marta Giralt Dunjó.