La crisis de los refugiados acarrea conflictos de diversa índole que impactan en diversas esferas de la administración pública y privada. Con esto en mente, RIBA y la Cruz Roja Británica lanzaron hace un tiempo el concurso ”ideas que van más allá de las fronteras”. 

En respuesta al llamado, el estudio londinense Merrett Houmøller Architects diseño Befriending Kitchen (cocina para hacer amigos), un comedor y cocina móvil para refugiados que se puede adaptar para ser desplegado en diversos escenarios de forma temporal o permanente. El proyecto reúne a jóvenes vulnerables que han cruzado las fronteras para llegar al Reino Unido. Una vez a la semana se reúnen, con voluntarios y personal de la Cruz Roja Británica, para cocinar y comer juntos.

Los módulos desmontables con símbolos y colores brillantes que componen las instalaciones de la cocina y el comedor ofrecen una alternativa estimulante a los antiguos comedores del programa, en una oficina poco inspiradora. El diseño también permite que el proyecto se mueva por la ciudad, expandiendo el alcance del programa.

Cada uno de los dos módulos contiene instalaciones para cocinar, preparar y limpiar, incluyendo una cocina a gas, lavaplatos y área de servicio, así como espacio de almacenamiento para las mesas y bancos plegables. Cuando se despliegan, las dos unidades encierran un comedor informal con capacidad para 30 personas.

“Como profesión, los arquitectos tenemos una tendencia a alejarnos de las cuestiones sociales, en lugar de obsesionarnos por la autoindulgencia en la creación de formas. En este sentido el proyecto fue una oportunidad para comprometernos con la crisis de refugiados de una manera directa y tangible, y quizás comenzar a contrarrestar la atmósfera de temor y sospecha que rodea a la inmigración y la crisis global de refugiados”. dijo Peter Merrett, co-fundador de Merrett Houmøller Architects.

La Befriending Kitchen fue lanzada en la terraza de la sede de RIBA en Londres antes de ser entregada a la Cruz Roja Británica. Actualmente se encuentra en el patio del centro de indigencia de Hackney de la organización en el este de Londres. Las sesiones semanales brindan a los jóvenes solicitantes de asilo y refugiados, un apoyo amistoso y consejos para la vida, así como la oportunidad de divertirse, generar confianza y mejorar su inglés.