La renovación de ”Villa Elena” por Moscoso Arquitectos está ubicada en la parroquia rural de Santa Ana, Cuenca, Ecuador. Se trata de la intervención de una casa tipo hacienda que se encontraba abandonada por décadas, llamada Hacienda Pichacay. En el año 2015, se inició la reconstrucción de la hacienda con el propósito de crear una nueva residencia. El enfoque de diseño inicial fue reforzar y mantener la integridad física de la hacienda y respetar las condiciones preexistentes de la arquitectura vernácula.

Entendiendo el rol de la arquitectura en la intervención del patrimonio construido, se decidió que cada nueva adición debería mostrar la contemporaneidad de las formas y los materiales. Lo anterior dio paso a cuatro criterios de intervención: (después de la foto)

Que los espacios húmedos se encuentran en los lados exteriores de la estructura original. De esta manera, la cocina y los baños son parte de la casa pero no están dentro de ella. Unir las dos plantas que nunca se han conectado. Según los criterios iniciales la conexión debe diferenciarse de la estructura original. Esta idea fue una oportunidad para tratar las paredes exteriores inclinadas y con claros signos de desprotección. La necesidad de reforzar las paredes y crear una conexión vertical genera la idea del cubo de vidrio y con un marco de acero. Este elemento cumple su función de conexión con una escalera de caracol y se convierte en un contrafuerte de los muros de tierra originales.

Respetar los árboles existentes, por lo que el cubo de la ampliación es voladizo a dos metros para salvar un árbol de capulí. En el piso superior, el establo del granero es reemplazado por una biblioteca y un espacio de lectura. Al no necesitar preservar el área original, se decide liberar los techos sobre el comedor, la sala y las salas de estar. Esta apertura genera una doble altura que sirve como una conexión visual entre varios niveles de la casa.

”Villa Elena es testigo del deseo de que el diseño arquitectónico sea respetuoso del contexto y la historia. Como un espacio con un gran peso emocional, su recuperación sirve como un mecanismo para ver la arquitectura como una búsqueda para revivir la vieja vida familiar. Las técnicas tradicionales se rescatan cuando se aplican en espacios originales, mientras que las demandas técnicas y estéticas contemporáneas responden a nuevas incorporaciones. El proyecto une y armoniza espacios y usos, e intenta generar un diálogo entre el pasado y el presente.” dice Moscoso Arquitectos en un comunicado.

planta alta

planta baja