En una ladera de Sasebo, un pequeño pueblo en la isla japonesa de Kyushu, se encuentra esta casa renovada por OFEA (office for environment architecture). El encargo recibido por Norio Yoshinaga, fundador de OFEA, provino de una joven que recientemente heredó la propiedad, construida en 1960, por parte sus abuelos. La casa original era una estructura de una sola planta rodeada de propiedades vecinas que fueron coartando las vistas del entorno. El aislamiento comenzó a verse deteriorado y el frío del invierno y el calor extremo del verano se hacían insoportables.

Además de mejorar el aislamiento, el arquitecto también buscó integrar mejor la estructura con su entorno y ofrecer vistas panorámicas del vecindario. De este modo, una nueva estructura de madera se ha utilizado para reorganizar el interior de la casa. Este volumen aislado recorre el centro de la vivienda y contiene una cocina y sala de estar. El corredor culmina en una plataforma exterior que enmarca las vistas del paisaje y trae brisas refrescantes a la casa en verano, proporcionando una relación más cercana con el entorno natural.

Otras áreas del hogar, incluidos sus dormitorios, se encuentran en habitaciones contiguas que forman parte de la propiedad previamente existente. Así, la estrategia adoptada también sirve como un ejemplo de lo que se puede hacer en un país que sufre de un número creciente de casas vacías y una población que envejece.

planta general