El nuevo Parque Educativo Raíces proyectado por Taller Piloto Arquitectos en El Peñol de Guatapé, Colombia, surge a partir del programa de Parques Educativos del departamento de Antioquia que ofrece la oportunidad, a organizaciones sociales y educativas, de implementar infraestructura que garantiza el acceso a espacios de encuentro, innovación e interacción social. Este programa propone, a partir del modelo del Proyecto Urbano, un ejercicio de intervención urbana que por su localización, calidad y relevancia, sea capaz de desencadenar procesos de regeneración social, más allá de sus atributos funcionales.

El proyecto se encuentra en el perímetro urbano, un área de transición entre lo urbano y lo rural, apareciendo en la ciudad como un punto de referencia a la lejanía y un icono visual del municipio, fortaleciendo los valores y tradiciones apoyadas en un espacio público abierto y colectivo, un escenario de integración, para la creación de una identidad y apropiación del mismo.

Una plaza pública recibe al visitante, un espacio mirador que se convierte en un vecino más de la comunidad. Al interior del proyecto se desarrollan los espacios pedagógicos y culturales entre los cuáles se crean espacios libres y flexibles adecuados para el encuentro, formados a partir de patios y jardines que permiten extender las actividades al espacio común que se entiende como una tradición aprendida que ha olvidado el uso del patio y zaguán de la vivienda tradicional del Peñol. Así, la nueva infraestructura retoma estos conceptos como un espacio articulador en el proyecto.

El paisaje se hace parte integral de la construcción espacial, tomando la luz, la sombra, el aire, la vegetación y el paisaje mismo como partes del espacio. Para aparecer, estos elementos requieren la ausencia de lo construido para que jardines, patios y plazas puedan evidenciar el transcurrir del tiempo que marca los ritmos y momentos de llenos y vacíos.

Para dialogar con su contexto, el edificio se construye a partir de materiales a la vista, donde la misma estructura es también la terminación. Texturas y acabados honestos y austeros le dan el máximo protagonismo a la atmosfera natural para ofrecer un lienzo que recibe la vegetación y los colores de la cultura local.