Con el apoyo del estudio de diseño danés, Hans Thyge & Co., y el departamento de arquitectura y diseño del Politecnico di Torino, los estudiantes italianos, Giulia Pesce y Ruggero Bastita, han creado un sistema de mobiliario inclusivo para su máster en el Designskolen Kolding en Dinamarca. ”Patchwork” es un proyecto que analiza la crisis europea de inmigración y refugiados que ha golpeado a gran parte de Europa en los últimos dos años, fomentando con ello la cohabitación (habitaciones compartidas).

”Estos espacios son generalmente compartidos por hasta 50 personas, eliminando cualquier sentido de privacidad. Como diseñadores, estamos interesados ​​en cómo el diseño puede hacer frente a los problemas de la cohabitación en condiciones tan extremas.” explican ambos estudiantes.

La solución propuesta -un sistema de paneles- surge a partir del análisis del contexto de los centros de acogida, una investigación etnográfica y varios estudios de campo en los dormitorios públicos de Milán y Torino. Los dos diseñadores buscaron localizar necesidades que puedan ser identificadas en un rango más amplio de situaciones y definir soluciones que puedan adaptarse a un rango más amplio de personas con diversidades fundamentales, pero con necesidades similares.

“Nuestro desafío es mejorar, de manera inclusiva, la calidad de vida de diferentes personas en diferentes contextos de cohabitación. De este modo nos imaginamos a ”Patchwork” como un espacio personal flexible que proporciona una solución eficiente en el contexto de la privacidad, al tiempo que proporciona personalización y organización para las pertenencias personales.” explica Ruggero Bastita.

Los diferentes paneles tienen varias funciones, son intercambiables y pueden ser cargados con accesorios, espejos y estantes. Esto permite a los usuarios interactuar con el producto y crear muchas combinaciones diferentes, dependiendo de sus necesidades y preferencias, para definir unidades personales reales en el espacio común.

“En los centros de acogida en Italia, los espacios para inmigrantes son anónimos y todos iguales, creando un sentido de despersonalización y falta de pertenencia, pero observamos cómo algunas personas sin hogar trataron de personalizar su propio espacio en el dormitorio con sus pertenencias.” agrega Giulia Pesce.

Los diferentes paneles de metal, así como los diversos patrones de tejido se pueden juntar para abarcar el espacio personal. Además del componente estético, cada patrón tiene una densidad diferente que proporciona diferentes grados de privacidad. El diseño también se puede complementar con un escritorio, convirtiéndose en una unidad de trabajo personal para compartir espacios de trabajo o crear áreas de estudio.

El mensaje principal de esta propuesta es que todas las personas tienen necesidades similares relacionadas con el espacio en el que viven y todas merecen sentirse como en casa en sus propias habitaciones.