En un condominio ubicado en el histórico municipio de Itu, en el estado de São Paulo, Brasil, el estudio local PM Arquitetura ha finalizado la casa Kurumim. El proyecto, que contó con la colaboración del arquitecto Bruno Pimenta, responde a una premisa impuesta por los clientes que fue diseñar una casa con la mejor relación costo-beneficio sin renunciar a una construcción de gran calidad con una arquitectura contemporánea e integrada al contexto.

Los clientes, una pareja joven con tres hijos, también pidieron una casa pensando en la convivencia de los niños: amplias salas con espacios generosos para que los niños corrieran y jugaran, y con la mejor vista de todas las áreas sociales y externas para poder observarlos.

En función de las solicitudes, restricciones del condominio y limitaciones del terreno en pendiente, se desarrolló el proyecto.

”Desde los primeros estudios, pensamos en una planta en ”L”, dividida en dos módulos distintos, uniendo las edificaciones por las áreas sociales. Ubicamos el vértice de la ”L” en la esquina superior derecha del terreno y, con eso pudimos dejar un espacio generoso en el centro y lado izquierdo del terreno, donde instalamos la piscina, el sauna, el vestuario y el jardín.” comentó el fundador de PM Arquitetura, el arquitecto Paulo Mencarini.

planta baja y planta alta

Para la envolvente del ala de dormitorios se optó por bloques de hormigón liviano que no necesita revoques ni pinturas, generando ahorros significativos en la fase de construcción y eliminando reparaciones futuras. Para esto fue fundamental utilizar mano de obra de alta calidad porque esta envolvente externa era al mismo tiempo revestimiento interno.

En el módulo social, de una sola planta, se utilizó estructura de madera y ladrillo y tejas de demolición que crearon un lenguaje material similar al de las otras casas del condominio. Para darle una atmósfera contemporánea, en lugar de utilizar planchas de cartón-yeso, los arquitectos optaron por utilizar forros de OSB y tuberías a la vista para las instalaciones eléctricas.

El módulo social contempla: estar, comedor, cocina, área de servicio, baño y cuarto de servicio. La zona de barbacoa externa está casi integrada al mostrador de la cocina, solo separada por grandes marcos de madera y vidrio.

En el exterior se creó un lugar para hamacas con un hermoso árbol junto a la mesa del comedor donde la familia puede descansar después de las comidas. Delante de esta área, está la piscina con borde infinito y, junto a ella, la “caja de madera” que contiene el sauna y el camarín.

”Queríamos que esta “caja de madera” interfiriera lo menos posible en la vista, por lo que la enterramos en el suelo creando un volumen más suave y armónico en el campo. Eso nos dio la posibilidad de usar su techo para la contemplación por la noche.” agregó Bruno Pimenta.