A 1.300 sobre el nivel del mar y en un bucólico entorno de la provincia italiana de Bolzano, se encuentra la capilla Saint Joseph renovada recientemente por Messner Architects. Se trata de un recinto espiritual apreciado por toda la comunidad que además goza de fama turística al estar emplazado en uno de los trayectos favoritos del padre de psicoanálisis, Sigmund Freud. La renovación del edificio de los años cincuenta tiene como objetivo reevaluar la estructura existente y hacerla más atractiva.

La fachada este del edificio se abrió para inundar el interior con luz natural. La enorme abertura rectangular detrás del presbiterio baña el interior en luz y subraya la búsqueda de vincular interior con exterior, de una manera espiritual a profana.

El ”genius loci” o ”espíritu del lugar” predominante, se expresa de manera sorprendente con la frase “Iglesia en el Bosque”. La vista enmarcada se caracteriza por un paisaje continuamente cambiante en el curso de las estaciones. La contemplación de la naturaleza da a la apertura su significado altamente meditativo.

Dentro de la iglesia, la diferencia de altura existente entre el presbiterio y la nave es reducida y reemplazada por una especie de talud de piedra con gradas empotradas. Este elemento diluye la separación entre ambos espacio y fomenta la sensación de un interior continuo que se fuga hacia el bosque.

El altar es obra del recientemente fallecido artista, Franz Messner, quién acompañó el trabajo de muchas obras del estudio italiano fundado por los hermanos David y Verena Messner. Este elemento queda definido como un monolito de roca gneísica que parece emerger desde la tierra y descansa sobre bases de vidrio translúcido. La ingravidez del diseño expresa fuertemente la aspiración de lo divino y la cercanía al cielo.

En el transcurso de la renovación, el piso del ático, que antes no había sido utilizado, fue reestructurado y recuperado como un lugar de meditación, silencio y retiro. Este espacio consta de una zona de acceso con guardarropa, baño, bodega y una espaciosa sala de eventos.

estado original de la capilla

Al final sólo dos intervenciones arquitectónicas determinan la conversión de esta capilla en el bosque. Por un lado es el avance del espacio sagrado al paisaje, por otro lado es la apertura del ático a la plaza. Ambas intervenciones desencadenan un diálogo entre el interior y el exterior, es decir entre lo hecho por el hombre y lo hecho por Dios.