La estudiante polaca Roza Janusz se acaba de graduar con una mención en Diseño de Procesos por la School of Form de Poznan , Polonia, con una exploración que busca nuevos significados para el cultivo como un proceso entre el hacer y hacer crecer.

Su proyecto ”Scoby” propone una alternativa a los envases plásticos de alimentos a partir de un material material orgánico que ofrece la posibilidad de ser consumido después de su uso, o bien puede ser compostado. El material base es una membrana hecha de bacterias y levadura, que se crea a través de un proceso de fermentación. Según Roza, su packaging diseñado para almacenar alimentos secos o semisecos, incluidas semillas, nueces, hierbas y ensalada, puede prolongar la durabilidad de los alimentos y luego eliminarse de manera sostenible.

La membrana se cultiva en contenedores poco profundos al alimentar los desechos agrícolas con bacterias y levaduras durante un período de dos semanas. El material se fermenta en una habitación con una temperatura de entre 25 y 25 grados centígrados, antes de colocarse en moldes y no necesita la luz del sol para crecer. Una vez alojada, la bacteria forma una película delgada y maleable que actúa como una barrera contra el oxígeno, el principal componente de la descomposición de los alimentos.

Janusz cree que la creación del material biocompuesto se puede integrar fácilmente en el proceso agrícola a nivel industrial. “El agricultor es cada vez más un ingeniero y las granjas se están convirtiendo en fábricas”, dijo la joven diseñadora.