Aunque comenzó estudiando fabricación de calzado en Tel Aviv, al diseñador industrial Tal Batit siempre le gustó la cerámica y en su segundo año de Universidad comenzó a experimentar con la arcilla. Recientemente el diseñador israelí se ha graduado con ”Hybrids”, una colección de contenedores cerámicos que explora colores, texturas y nuevos procesos de producción.

Para entender el proyecto de graduación, una breve explicación sobre el esmaltado, un aspecto clave en la apariencia de las piezas finales. El esmaltado es una capa o revestimiento impermeable de una sustancia vítrea que se ha fundido a un cuerpo cerámico a través de la cocción y puede servir para colorear, decorar o impermeabilizar el objeto.

Cuando se llena un horno lleno de objetos esmaltados, el ceramista debe tener mucho cuidado en asegurarse de que los objetos no se toquen entre sí. De lo contrario, una vez que el horno alcance la temperatura de fusión del esmalte, los objetos se pegarán y arruinarán.

El  punto de partida del proyecto fue utilizar esa ”desventaja” del proceso de esmaltado que pega las piezas juntas para construir objetos a partir de este accidente. De este modo el esmalte se usa también como “pegamento” lo que significa que todas las partes son coloreadas y sumergidas en esmalte por separado.

Después de eso, se montan unas sobre otras, creando una nueva forma que se coloca en el horno. Finalmente, el horno funde todas las piezas en una sola pieza. Después de dominar esa técnica, buscó formas de hacer las piezas no sólo estéticamente interesantes, sino también de contar una historia a través de los objetos.

El entonces estudiante comenzó a juntar varios tipos de arcilla que normalmente no se pueden fusionar utilizando métodos tradicionales de cerámica, ya que cada tipo tiene características diferentes. En las piezas finales, Tal combina arcilla de terracota roja con clásico barro blanco.

Cada material tiene su propia sensación y evoca diferentes asociaciones: la terracota roja se puede ver en la cerámica antigua, en la que el único propósito de las piezas era para servir a una función específica. Por otra parte, la cerámica blanca tiene un aspecto muy diferente -a menudo se recubre en un esmalte brillante, a diferencia de la rugosidad de la terracota y tiene una sensación atemporal.

La colección ”híbridos” transmiten la yuxtaposición entre formas antiguas y formas generadas por ordenador; entre texturas -mate y brillante, áspero y liso; entre colores- el color rojo natural de la arcilla, con los colores saturados brillantes que cubren la arcilla blanca. Cada pieza se monta a partir de dos mitades: la mitad que está hecha de terracota y tiene una forma antigua tradicional conocida, y otra mitad hecha de arcilla blanca modelada usando un software 3D que crean una forma no natural.