Un día, Kenton Lee, el fundador de The Shoe That Grows (el zapato que crece) caminaba por las calles de Nairobi, Kenia, y notó que la niña con un vestido blanco junto a él tenía zapatos que eran demasiado pequeños para sus pies y otros definitivamente andaban descalzos.

este es calzado que acompaña a miles de niños en África y el mundo

Lo anterior no sólo representaba un problema de ”comodidad”, sino de salud porque la falta de un calzado hacía que los niños fueran más vulnerables a las enfermedades transmitidas por el suelo y a los parásitos que pueden causar enfermedades e incluso la muerte.

Todo esto lo hizo pensar: “¿Qué pasaría si hubiera un zapato que se pudiera ajustar y expandir, para que los niños siempre tuvieran un par de zapatos adecuados?”

Ese fue el punto de partida de ”The Shoe That Grows ”: una organización sin fines de lucro que ha diseñado un par de zapatos para niños que viven en extrema pobreza y que se adaptan hasta en cinco tallas. Hecho de goma comprimida, un material similar al de un neumático de automóvil, antibacteriano sintético y de alto grado, velcro táctico, ”el zapato que crece” no tiene piezas mecánicas o engranajes que romper.

Con más de 120,000 pares de zapatos distribuidos en 91 países, el calzado que crece ha cambiado la vida de los niños, ayudando a su salud, asistencia a la escuela y su confianza. Haz tu donación acá