El área Metropolitana de la Ciudad de México, en México, tiene una población de más de 23 millones de habitantes y 4,5 millones de personas que experimentan a diario complejas redes de autopistas, atascos de tráfico, protestas públicas y escasez de estacionamientos. La calle, el espacio público principal, es el escenario de toda esa fricción.

En este contexto, es común que los empresarios, operando fuera de los margenes de la ley, utilicen cubetas de pintura para reclamar un espacio de estacionamiento ilegal. Así, operando bajo las mismas reglas del juego, los estudios Factor Eficiencia5468796 architecture han reclamado un pedazo de calle con 2.500 cubetas de pintura que restan temporalmente un área de estacionamiento para entregar un pabellón interactivo a cambio de la apropiación ilegal.

”Una cubeta a la vez”, instalada en el marco de Mextrópoli 2017, simboliza la liberación del espacio público en la metrólopolis con un pabellón temporal construido a partir de cubetas interconectadas por cuerdas que permiten a los mismos ciudadanos transformar los 100 m2 de apropiación para darle la forma que deseen.

La gente puede sentarse, correr, jugar, ponerse de pie, descansar, y participar en el acto de asumir el dominio público. In situ por un período de tres días, la instalación bajará gradualmente, liberada de las cuerdas y absorbida por la ciudad.

”Utilizando cubetas -un símbolo de retención del espacio público- estamos resaltando y cuestionando esta condición omnipresente, y también empoderando a la gente de la Ciudad de México a recuperar la propiedad de su espacio público,.” dijeron los autores del proyecto.