En la comunidad autónoma de Cantabria, España, el estudio holandés Laura Alvarez Architecture ha retomado materiales y técnicas de construcción vernaculares para diseñar un refugio de vacaciones llamado ”Villa Slow”. La construcción, situada en el parque natural de Valles Pasiegos, en el norte de España, emerge de una ruina de piedra para adaptar una tipología local  llamada ”cabaña pasiega”, en una vivienda contemporánea.

Instalada en la cima de una pequeña colina orientada al sur, la casa de vacaciones ofrece impresionantes vistas hacia el valle y la montaña. El esquema de la casa diseñada por Laura Alvarez es simple: dos grandes ventanas panorámicas en la sala de estar orientadas en direcciones opuestas crean una bella escenografía interior de montañas, nubes y árboles. Estas dos aberturas laterales permiten disfrutar de las impresionantes vistas hacia el valle y las montañas desde una sala de estar generosa en el centro de la casa.

En los extremos, dos dormitorios están situados al lado de la sala de estar, en el ala este, el lado más privado, ambos con su propio baño y aberturas hacia un paisaje que se fuga al infinito. Gracias a su generosa altura interior, un entrepiso en la parte superior del núcleo de baños, permite espacios adicionales para dormir.

”Villa Slow” está diseñada y construida con extrema atención y cuidado en los detalles. La casa es muy respetuosa con el medio ambiente en términos estéticos y técnicos.

El vidrio de alto rendimiento calienta el interior en invierno y las grandes contraventanas de madera protegen el interior frente al considerable aumento de calor durante el verano. Todos los materiales utilizados para construir la villa han sido recuperados del antiguo cobertizo de piedra o bien provienen de la zona de Cantabria. La rugosidad de las paredes de piedra vistas en el exterior y los tejados, contrastan con la delicada estructura y detalles de carpintería del interior.