El arquitecto mexicano Abraham Cota Paredes y su estudio Cotaparedes Arquitectos ha incursionado en el género comercial con el rediseño e intervención espacial para la marca L’Occoco, una de las mayores franquicias de salones de belleza de México. La primicia fue la sencillez, liberar el espacio de obstrucciones simplificando el diseño de los muebles para ayudar a generar una continuidad espacial.

El proyecto para el salón de Guadalajara, el primero en ser intervenido, presenta un nuevo interior monocromático diseñado para que coincida con el logotipo en blanco y negro de la empresa.

La parte frontal de la tienda de 92 metros cuadrados incluye ventanas de piso a techo, con rejillas negras que forman una cubierta semi protegida frente a la entrada. En el interior, miles de listones finos cubren el techo y las paredes para crear una ilusión óptica que se acerca al efecto moiré.

El diseño gira en torno a un mostrador de recepción en forma de ”L” ubicado en el medio del salón, con estaciones de trabajo a cada lado. En la parte delantera del escritorio, se exhiben productos de belleza de color blanco en una vitrina.

A la izquierda hay un conjunto de seis estaciones para cortar el cabello. Las mitades superiores de las paredes están revestidas con espejos. Las sillas tapizadas y los gabinetes también son blancos, creando un efecto visual sin interrupciones. El lado derecho del salón tiene capacidad para tres estaciones de lavado de cabello, que están separadas de la pared frontal acristalada.

“Usamos el color blanco como recurso para buscar abstracción y luminosidad. La iluminación artificial está integrada en la envolvente, siguiendo el patrón de continuidad de los listones en dirección longitudinal y transversal”. dijo Abraham Cota Paredes.

Los únicos elementos no blancos en el salón son el logotipo negro de Salon L’Occoco en la pared posterior, las bases metálicas en las sillas de los salones y los vidrios polarizados en azul en la recepción. El área de corte y el área de lavado se dividen en dos espacios, a través de una pantalla con paneles verticales que permiten vistas y circulación de aire. Esto provoca un paseo o un viaje de una etapa a otra, brindando privacidad a cada espacio.

planta general

Más allá del área de lavado hay una mesa para cuatro personas y un baño pequeño detrás. Un corredor trasero actúa como un área de servicio para los empleados para preparar los materiales. Este pasillo está diseñado con gabinetes adicionales y un lavabo.

“El ejercicio comenzó analizando los salones existentes, entendiendo la dinámica de uso, los muebles necesarios para la realización de las actividades del salón, los flujos de clientes y el personal, y los espacios óptimos para trabajar libremente. Nuestro lenguaje tenía que simplificar la tendencia. Debíamos identificar lo indispensable y reajustar lo que podría adaptarse de otra manera”. explicó Abraham Cota Paredes.